RUGGERI PONE TODO CONTRA BOCA
La cabeza de Oscar Ruggeri se divide en dos: mientras piensa en los refuerzos que se escapan, no descuida al equipo que visitará a Boca. Con respecto a ésto último, el técnico ya tiene definido que el domingo volverán Hernán Franco y Gabriel Milito por Pusineri (suspendido) y Villavicencio. Las posibles incorporaciones, mientras, le generaron un dolor de cabeza: Ruggeri se disgustó porque Ariel Rosada firmaría con Newell’s.
Después de cumplir sus respectivas suspensiones, Milito y Franco regresan al equipo, justo para la mini-racha de clásicos: el domingo Independiente visita a Boca (el partido fue considerado de alto riesgo y por eso iría a las 15 horas) y en la última fecha recibe a San Lorenzo. El equipo, entonces, sería: Albil; Damiani, Franco, Milito, Domínguez; Ríos, Castagno Suárez, Guiñazú; Insúa; Montenegro y Silvera. Ruggeri pone lo mejor que tiene para engordar la floja campaña en este Clausura.
Pero los problemas del entrenador no sólo se remiten a mejorar la cosecha de puntos. Además de la bronca por lo de Ariel Rosada, Ruggeri está preocupado porque River pretende a Serrizuela, Domínguez —Grinbank no lo cede a otro club en la Argentina que no sea Independiente— y Federico Insúa. Sobre este último caso, el vice 1°, Fernando Sciaccaluga, aclaró que “(José María) Aguilar nos dijo que no se meterá en la negociación del jugador y nosotros. Si no renueva el préstamo acá, ahí comenzarán a hablar ellos”.
Por otra parte, ayer se solucionó el conflicto gremial con los empleados del club. Los directivos se comprometieron a pagar el cuarenta por ciento del aumento no remunerativo adeudado en agosto y la diferencia antes de diciembre. Además, se reincorporarán los cuarenta empleados que habían sido despedidos ayer.
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