RUMSFELD LLEGÓ A IRAK SORPRESIVAMENTE
El secretario de Defensa estadounidense, Donald Rumsfeld, arribó sorpresivamente esta madrugada a la base militar norteamericana en la ciudad iraquí de Mosul, donde esta semana murieron 22 personas en un ataque suicida.
Medios de prensa estadounidenses indicaron que el viaje de Rumsfeld tiene como fin levantar la moral de los soldados estacionados en Mosul en Navidad luego del sangriento ataque.
A su llegada, luego de trece horas de vuelo desde Washington, el jefe del Pentágono se dirigió directamente al hospital militar donde están internados varios de los soldados heridos en el atentado perpetrado el martes último en la tienda en la que funcionaba la cantina de la base militar.
Rumsfeld afirmó que el objetivo de su estadía en Mosul es agradecer a las tropas por su servicio y desearles una feliz Navidad. Además, consideró que “ no cabe ninguna duda”, que una victoria en el conflicto de Irak es “realizable”.
Tras su paso por Mosul, el funcionario se trasladó a Tikrit, otra “plaza fuerte” de la resistencia, y de allí a Falluha, una ciudad que pese a la imponente ofensiva militar del pasado noviembre, sigue siendo escenario de ataques mortíferos como el que ayer costó la vida a tres soldados.
La sorpresiva visita a Irak tuvo lugar en medio de fuertes críticas, incluso de sus copartidarios republicanos, a la política que impulsó en el país del Golfo Pérsico.
El senador republicano Trent Lott exigió su renuncia, pero la Casa Blanca dejó en claro que el presidente George W. Bush mantiene su confianza en su secretario de Defensa, quien lo acompañará en su segundo mandato.
El comandante de las tropas norteamericanas en la región, Carter Ham, describió el ataque perpetrado el martes como un “éxito del enemigo” y consideró que el autor del atentado suicida se camufló muy posiblemente como soldado iraquí.
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