RUSIA: 9 MUERTOS AL HUNDIRSE UN SUBMARINO
Un submarino con diez tripulantes a bordo se hundió esta madrugada en el mar de Barents, a una profundidad de 170 metros, cuando se encontraba a tres millas náuticas al noroeste de la isla de Kildin, en Rusia.
Al parecer, el “K-159” sucumbió por los efectos de una fuerte tormenta que azotó anoche esas aguas árticas.
A bordo de este submarino de casi 110 metros de longitud había una decena de personas. Al menos una de ellas fue rescatada con vida, mientras se recuperaron los cuerpos de otros dos marinos, según indicó el Ministerio de Defensa ruso.
La Flota del Norte informó que el hundimiento se produjo cuando la nave era remolcada para su desguace en los astilleros del puerto de Poliarni, cerca de Murmansk, principal ciudad del Artico ruso.
El jefe del Estado Mayor de la Armada rusa, Víctor Kravchenko, informó al ministro de Defensa, Serguéi Ivanov, de que no hay peligro de contaminación radiactiva en el lugar del naufragio y aseguró que el sumergible será recuperado.
Perteneciente a la clase “Kit” según la denominación soviética, o “November” en la clasificación de la OTAN, el “K-159” podía transportar hasta 110 tripulantes, pero se encontraba fuera de servicio desde el 16 de julio de 1989 y no navegaba por aguas abiertas desde seis años antes.
Según señaló el jefe de prensa del ministerio de Defensa ruso, coronel Nikolai Deriabin, “los dos reactores nucleares del submarino habían sido desconectados y su armamento desmontado”.
El hundimiento del “K-159” trajo a colación la penosa situación de los submarinos nucleares fuera de servicio y destinados a su desmantelamiento, que ahora permanecen varados en el noroeste y extremo oriente de Rusia.
La Armada rusa tiene en el Artico y en el Pacífico 180 de estos submarinos, de los cuáles casi cien conservan su combustible nuclear.
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