RUSIA ASEGURA QUE "IRÁN NO AYUDA"
Las negociaciones ruso-iraníes mantenidas por el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Igor Ivanov, y el subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad, general Alí Hosseini Tash, terminaron hoy sin más resultado visible que la constatación de la necesidad de “continuar las consultas”.
Las negociaciones comenzaron ayer “a iniciativa de la parte iraní”, según informó la agencia rusa Iterfax, y se celebraron a puerta cerrada en medio de un secretismo casi absoluto. Su celebración fue confirmada oficialmente sólo a su término.
“Rusia reiteró que el problema nuclear iraní debe ser resuelto por vía diplomática con el empleo de las posibilidades que ofrece el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA)”, dice la breve información del Consejo de Seguridad sobre el cierre de las negociaciones difundida por las agencias rusas.
“Las negociaciones continuarán”, puntualizó el comunicado del servicio de prensa del Consejo de Seguridad de Rusia.
La parte iraní indicó, a su vez, que “en la situación creada, la salida pasa por unas negociaciones francas y basadas en las normas internacionales”.
“Estamos abiertos a cualquier propuesta constructiva”, dijo una alta fuente de la delegación iraní a la agencia oficia rusa ITAR-TASS.
Fuentes iraníes en la capital rusa dijeron que esta ronda de negociaciones, inicialmente estaba convocada para el próximo miércoles y jueves, se centró en “cuestiones relacionadas con el traspaso del dossier nuclear iraní al Consejo de Seguridad de la ONU”.
“Ni una parte ni la otra quisieron informar sobre las negociaciones”, constató ITAR-TASS, tras recordar la confusión reinante durante la última jornada incluso sobre el inicio de las negociaciones que, según unas fuentes habían empezado ayer y según otras comenzarían mañana.
El descontento de la parte rusa con sus interlocutores iraníes fue hecho público hoy por el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, quien declaró que “Irán no ayuda en absoluto a quienes tratan de tenderle la mano en el proceso negociador”.
“Es imprescindible hallar una solución que permita disipar las preocupaciones de la comunidad internacional sobre la actividad nuclear iraní y, a la vez, que garantice a Teherán la realización de su derecho legítimo al empleo de la energía nuclear con fines pacíficos”, resumió.
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