RUSSO SIGUE EN CENTRAL
El desafío de participar en la Copa Libertadores lo entusiasma, es cierto, pero el técnico advierte que rechazará cualquier ofrecimiento porque su intención apunta a “respetar el contrato que firmé con Central”.
Hay una historia detrás de esta historia. Despedido Oscar Meneses, la comisión directiva de Universidad analizó alternativas y se inclinó por Russo, a quien ponderan por el trabajo realizado en 1996 en la Católica.
“Quizás tengan en cuenta que llegamos a las semifinales de la Libertadores. Pero sobre todo valorarán mi laburo”, imagina los motivos para que su nombre suene con insistencia en Chile.
Pero ni siquiera la idea de formar parte de la institución más poderosa de aquel país, “una especie de River por idiosincrasia y poderío económico”, según describe el propio Russo, lograron cambiar su postura. “No es que no me entusiasme. Pero mi decisión tiene que ver con una forma de manejarme. Por algo después vienen a buscarme”.
No es la primera vez que a Russo lo tientan desde el fútbol trasandino. Es más, antes de que finalice el último torneo descartó regresar a la Católica. “A ellos también les dije que no. Y no puedo cambiar de opinión en 20 días. Tengo una sola palabra y la respeto”.
El técnico atendió el llamado de Clarín mientras compartía en Buenos Aires un café con el presidente de Central, Pablo Scarabino, con quien ayer trataron el tema de los refuerzos para la próxima edición de la Libertadores. “La semana que viene puede haber novedades. Soy muy optimista”, subrayó con la intención de confirmar que su futuro está vinculado con Central. Un mensaje que también se escuchará al otro lado de la cordillera.
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