RUTA 19: ACUERDO CON LA NACIÓN PARA UN PROYECTO DE AUTOVÍA
En febrero de 2005, el gobierno provincial anunció que ejecutaría (con recursos santafesinos) la construcción de una autovía en la ruta nacional N° 19, que llegara al menos hasta Franck. En julio último, el gobernador Jorge Obeid fue más allá, y decidió utilizar el tramo pendiente de un préstamo del Banco Mundial para ejecutar la obra hasta el límite con la provincia de Córdoba, hasta la ciudad de San Francisco.
Fue una noticia positiva, aplaudida por las entidades de la producción y la región porque, por primera vez, se identificó una fuente de financiación a la que puede acceder la provincia (por 130 millones de dólares), suficiente para concretar la ejecución del tramo.
La pregunta es si, más allá de las palabras, se ha avanzado en algo en el proyecto. Y la respuesta es que al menos se han superado los primeros escollos burocráticos -que se presentaban con el gobierno nacional- para llevar a cabo todos los trámites que requiere contar con un proyecto ejecutivo. Pero Santa Fe está aún lejos de tenerlo.
De los plazos
El ministro de Obras y Servicios Públicos, Alberto Hammerly, dijo que se avanza en las conversaciones con las autoridades nacionales, para la licitación de estudios necesarios a fin de elaborar un proyecto ejecutivo que contemple, además de una traza y todo lo que requiere una obra vial, estudios de impacto ambiental y social.
En ese marco, la Dirección Nacional de Vialidad acordó con las autoridades provinciales diferir un llamado a licitación para el diseño de traza (y otros aspectos de ingeniería vial) para convertir a la ruta nacional N°19 en autovía. Mientras tanto, también la provincia hará lo propio con otros aspectos del llamado a licitación: estudios de impacto ambiental y social.
En pocas palabras, hablar de plazos con respecto a la construcción de la autovía que ponga a la ruta nacional N°19 hasta Frontera-San Francisco, es por ahora algo aventurado (más allá de lo que dicen los candidatos del oficialismo en sus discursos de campaña, que hablan de la obra como una realidad en plena ejecución).
De todas formas, lo importante es que el proyecto no está detenido y que se dan pasos concretos a favor de que el Estado provincial cuente con los estudios para un futuro llamado a licitación, de modo que -al fin- se convoque a las constructoras.
Cambios y reparticiones
En el gobierno santafesino, dos ministerios intervienen directamente en el proyecto de obra de la ruta nacional N°19: Obras y Servicios Públicos, y el de Hacienda, a través de su Unidad Ejecutora, que vincula a la provincia con organismos de crédito internacionales (muchas veces, a través de un organismo nacional similar).
Las coordinadas gestiones de la provincia se realizan ante el gobierno nacional, el Ministerio de Infraestructura y Planificación Federal, la Dirección Nacional de Vialidad, el Órgano de Control de las Concesiones Viales (Ocovi) y también ante la empresa concesionaria Rutas del Valle.
La lista de involucrados demuestra que no basta con tomar la decisión política de disponer de ciertos fondos para realizar determinada obra. Tanta nomenclatura burocrática requiere seguir los expedientes y proyectos dentro y fuera de Santa Fe.
Esta semana, desde Hacienda se informó que se acordó que la Dirección Nacional de Vialidad postergar por 30 días su llamado a licitación, para convocar los estudios de ingeniería (y así dar tiempo a Santa Fe a hacer lo propio con otros estudios que exige el Banco Mundial: el impacto ambiental y social).
La licitación de los estudios de ingeniería se abrirá el 14 de octubre. Para entonces, estarán acordados los cambios que exige el Banco Mundial; los pliegos que se habían preparado estaban atados a protocolos de la CAF, Corporación Andina de Fomento.
Como Santa Fe decidió tomar en sus manos la obra y utilizar la financiación del banco (ver aparte), se deben adaptar los estudios previos a la elaboración de un proyecto de nivel ejecutivo.
Cuando se alcance dicho objetivo, Santa Fe podrá requerir la aprobación de pliegos para el llamado a licitación al Banco Mundial, siguiendo su normativa. Si todo funciona correctamente, la provincia licitaría y controlaría la obra.
El por qué de una decisión
La construcción de una autovía sobre la ruta nacional N°19 figura entre los proyectos que el gobierno nacional tiene dispuesto ejecutar con fondos de la CAF. La Nación gestiona con la Corporación Andina de Fomento un préstamo de nada menos que 252 millones de dólares. Cabe, entonces, preguntarse por qué el gobierno santafesino busca activamente que la obra (al menos hasta San Francisco) se financie con un préstamo del Banco Mundial a Santa Fe (pendiente de acceso).
La respuesta es que la alternativa de la CAF no tiene lo que los técnicos llaman un “adecuado nivel de certidumbre”: el préstamo recién se podría llegar a comenzar a utilizar (si todo marcha bien) en 2008 ó 2009. Además de tratarse de plazos demasiado extensos, y de un emprendimiento realmente urgente, la pregunta para hacerse es qué autoridades nos gobernarán para ese entonces.
Los fondos que Santa Fe requiere al Banco Mundial están en el llamado segundo tramo de un préstamo (por 130 millones de dólares) que la provincia había logrado para la modernización de las estructuras del Estado, y podría cambiarse su destino para infraestructura básica, necesarias para la producción y el desarrollo, como la transformación de la ruta nacional N°19 en una autovía. Se trata de un viejo reclamo de Santa Fe y toda la región centro-norte que ya lleva un cuarto de siglo.
Sólo mantenimiento
En los ’90 fue concesionada la ruta nacional N°19 a la empresa Rutas del Valle. El gobierno nacional renegoció en 2003 su contrato y a cambio de mantener en los mismos niveles las tarifas del peaje, resignó obras que había previsto la privatización original. Las obligaciones actuales de la empresa (que tiene la explotación hasta 2008) se limitan básicamente al mantenimiento de la infraestructura existente.
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