SACARON LOS TÓXICOS DEL DEPÓSITO, PERO SIGUEN EN CÓRDOBA
Las 12 toneladas de residuos que Senasa (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agropecuaria) tenía almacenadas en su depósito de Alta Córdoba fueron trasladados ayer al predio de enterramiento sanitario que la empresa Cliba tiene en la localidad de Bouwer. Esta medida fue resuelta en conjunto por autoridades de la Municipalidad, de la Agencia Córdoba Ambiente de la provincia y funcionarios del Senasa, luego de la negativa por parte del gobierno santafesino de recibir los plaguicidas en su territorio.
No obstante, Bouwer no será el lugar de recepción definitiva, ya que Senasa tiene una autorización provisoria por 15 días para guardarlos allí hasta que se encuentre un destino final. Si ese plazo se vence, el organismo nacional deberá solicitar una nueva autorización provisoria a la Agencia Córdoba Ambiente. Respecto al destino final de los plaguicidas, Diana Raab, directora de Prevención y Gestión Ambiental de la Municipalidad de Córdoba, indicó: “Senasa es el responsable de buscar la deposición final de estos productos”.
En el momento del traslado de los residuos, ninguna autoridad del Senasa formuló declaración sobre este tema. Hasta el viernes pasado, el destino final iba a ser un depósito sanitario ubicado en la localidad de San Lorenzo, en Santa Fe, pero el gobierno de esa provincia indicó que iban a prohibir el ingreso a su territorio. Desde organismo ambientalistas sostienen que el destino ideal sería Francia o Bélgica, donde poseen tecnología para anular la toxicidad de los plaguicidas.
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