SALADO: LENTO PROCESO PARA ARMAR UN SISTEMA DE ALERTA
Cuando la catástrofe hídrica aún dibujaba rostros de pánico, la sociedad santafesina escuchó la promesa de confeccionar un sistema de alerta para “monitorear” el comportamiento del río Salado. Fue uno de los primeros compromisos asumidos por el flamante ministro de Asuntos Hídricos. A casi tres meses de su asunción y a poco de un año de las inundaciones, Alfredo Raparo advirtió que el proceso “es muy lento”. Y no sólo eso. Admitió también que la cristalización de la promesa depende del financiamiento que pueda obtenerse.
En diálogo con El Litoral, el funcionario aclaró que el tema sigue siendo una de sus “prioridades”, pero confesó que hasta el momento, no hay “resultados definidos”, salvo el estudio de “algunas otras alternativas que aparecieron” y que está desarrollando la Facultad de Ingeniería y Ciencias Hídricas (FICH).
Explicó que es un sistema “caro”; su costo seguramente “superará el millón de pesos. Todo depende de cuántas estaciones decidamos tener en los diferentes puntos de la cuenca”. Igualmente aclaró que para poder comprarlo “tenemos que conseguir financiamiento” y confirmó que la mayoría de los elementos del sistema, sobre todos los sensores, “deben ser importados”.
Por lo pronto, la idea es entonces afrontar el tema “en diferentes etapas”, porque “esto no puede lograrse de un día para otro”.
Para comenzar se trabajará en un “sistema primario”, que después se irá “complejizando” para tener “un mejor manejo y dominio de la cuenca. Pero esto está netamente ligado a una cuestión de costos”, insistió.
En lo personal, admitió que le hubiese gustado tener el sistema listo para estas lluvias de marzo, pero ante la imposibilidad, se decidió evaluar el comportamiento del río de manera “primaria” -a través de mediciones-. “Trataremos de que sea lo más rápido posible (la elaboración del sistema completo), pero quizás sea mucho pedir que esté terminado este año”, comentó.
EL PRESUPUESTO
Raparo precisó que del total de recursos asignados al área -22 millones de pesos- la “mayoría” está destinada a “gastos de funcionamiento”. La cartera posee más de 250 empleados -casi todos revestían en la Dirección de Asuntos Hídricos y en el Servicio Provincial de Aguas Rurales- a los que se sumarían otros 50. El presupuesto de 2004 sólo contempla la ejecución de “algunas obras menores” durante el corriente año.
De todas maneras, aclaró que la gran fuente de financiamiento para el área será “el Fondo Hídrico Nacional” -alrededor de cien millones de pesos- más “todas las líneas de crédito que puedan gestionarse”.
Consultado sobre los principales emprendimientos previstos para la gestión, comentó que la expectativa es poder ejecutar, entre otras, “las obras de saneamiento en los bajos submeridionales, los acueductos, los trabajos de la laguna La Picasa, y los sistemas de alertas de Santa Fe y Rosario”.
Advirtió que “muchas de estas obras” están ya incorporadas y algunas en ejecución gracias al Fondo Hídrico, y resaltó con especial interés los esfuerzos que puedan hacerse para lograr nuevos créditos.
“Si logramos esos préstamos, se puede ampliar mucho más el panorama; pero si no tenemos los proyectos terminados, no vale de nada conseguir financiamiento porque no los vamos a hacer efectivos”.
Sostuvo, entonces, que la intención es “poner énfasis” en la elaboración de iniciativas; “ése será el objetivo de mediano plazo”.
Otras metas más ambiciosas son la confección de un Código de Agua y la elaboración de una política hídrica. El código -entre otros cosas permitirá tener poder de policía sobre los recursos hídricos- va a demandar “más de un año” de trabajo pero ya se han iniciado contactos con autoridades nacionales de la Secretaría de Recursos Hídricos para recopilar información”.
LA OBRA DEL LEYES
El ministro eligió ser cauto a la hora de referirse a la construcción de un nuevo puente sobre el arroyo Leyes, que es cuestionado por productores.
En primer lugar, aclaró que “todos los estudios existentes han quedado desactualizados”, y en segundo término, se excusó de emitir opinión “hasta tanto no se terminen de confeccionar los nuevos informes”.
“La idea es garantizar la mejor solución. Yo veo correcto que se haya establecido una especie de cuarto intermedio en la ejecución de la obra hasta tanto se conozcan los nuevos estudios sobre el tema”.
En lo personal, advirtió que hasta que esas conclusiones no sean públicas “no debería tomarse ninguna decisión”.
Recordó que el trabajo, que estará a cargo de la FICH, será financiado con recursos del CFI (Consejo Federal de Inversiones), que actuará como “árbitro” entre los grupos de productores y los impulsores de la obra.
“Queremos asegurarle a toda esta gente cómo se va a comportar el sistema del Leyes”, sostuvo el ministro.
Por último y consultado sobre la confección de un plan de contingencia para la ciudad y la provincia, señaló que se trabaja “en forma conjunta” con otras áreas. “Nosotros pusimos una serie de interlocutores que están colaborando con Defensa Civil y la Secretaría de Emergencia”. La intención, acotó, es “actuar de manera sincronizada, no como a veces sucede en las emergencias en que tenemos muchas voluntades y buena gente pero falta organización”.
En palabras
“Todos los estudios sobre la cuenca del Leyes han quedado desactualizados”. Alfredo Raparo, ministros de Asuntos Hídricos.
Segundo Informe
El Ministerio de Asuntos Hídricos evaluó y analizó los contenidos del informe solicitado por la anterior gestión de Obras Públicas a tres profesionales privados de Buenos Aires sobre las causas de las inundaciones.
Alfredo Raparo explicó que su cartera debió “verificar” el trabajo para determinar si “se ajustaba” a lo solicitado por el gobierno.
Y sobre la base de esa lectura, reveló que se le pidió una “aclaración” a la consultora acerca de lo que sugieren sobre el “tercer tramo” de la defensa.
El texto señala en una de sus conclusiones que “la única manera en que se habría evitado el ingreso del agua a la ciudad es si hubiera estado ejecutado el tercer tramo de la defensa oeste que se encontraba proyectado”.
Sin embargo, Raparo aseguró que “no existen proyectos” en el área de Asuntos Hídricos sobre “ese famoso” sector, y justificó así el pedido a la consultora para que dé “más precisiones y ampliaciones. Queremos saber a qué se refieren cuando hablan del tercer tramo, porque puede haber una confusión de nombres”.
Raparo admitió que más allá de la presunción que pueda hacerse sobre el sector aludido, “cuando uno se refiere a una obra proyectada tiene que hacerlo dando nombre y apellido de la misma”.
“Ellos (los consultores) hablan de `un tercer tramoï, pero cuál es; nosotros y todo el mundo quiere saber qué es ese tercer tramo, y si estuvo proyectado o no. Por ahora, no existe documentación que pruebe la existencia de proyectos aunque estamos pidiendo informes para saber si existió en otra repartición”.
El ministro interpretó que quizás “hubo una confusión por parte de los consultores”.
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