“SALÍAN A MARCAR COMPAÑEROS”
Para muchos familiares que aún buscan la verdad, “estos dos podrían dar datos”, asegura. Aloisio La Polaca Nilda Folch está detenida desde hace diez día, pero Chomicki sigue prófugo.
“Nilda Folch era militante de la UES (Unión de Estudiantes Secundarios) y fue detenida a principio del 77 junto a su marido Ricardo Chomicki alias Cady. Los dos fueron colaboradores de los Servicios de Informaciones de Rosario. Ninguno de ellos fue torturado, pasaron directamente a colaborar, salían y marcaban gente en la calle, como a sus compañeros del Superior de Comercio y participaban de las torturas dentro del Servicio. Los dos cuentan con abundante información como para poder saber qué pasó con gente que estuvo detenida en El Pozo desde en el año 77”. Con esta contundencia relató el ex detenido José Aloisio, el perfil de Nilda Folch, alias la Polaca, la única mujer presa en el marco de la Causa Feced, por haber participado de hechos de secuestros y torturas entre otros el de sus ex compañeros del Superior de Comercio. La escuela rosarina que exhibe el triste récord de tener entre sus estudiantes las mayor cantidad de muertos y desaparecidos.
“A los dos habría que preguntarle sobre Rodolfo Segarra y otros chicos de la UES que fueron detenidos a principios del 77, llevados al Servicio de Informaciones y luego aparecieron muertos en Ibarlucea en uno de los tantos ‘enfrentamientos’, en un terreno ubicado sobre la prolongación de calle Baigorria pasando Nuevo Alberdi”, dice Aloisio. Y agrega que “los dos se quebraron ni bien fueron detenidos, a pesar de que ambos eran personas fuertes con una estructura física bastante grande, y eran dos militantes de los más militaristas que había”.
José Aloisio pasó por el Servicio de Informaciones en setiembre de 1976 cuando fue detenido, y luego por las cárceles de Coronda, Caseros y La Plata. Rosario/12 lo contactó para saber la historia de Folch y Chomiki que aún sigue prófugo.
-¿En qué operativos participaron?
-En enero del 77 participaron de la entrega de la casa de los Bettanín en barrio Gráfico, porque ellos eran compañeros en la estructura militar de Montoneros -dice el Gringo Aloisio, quien refiere que- Chomicki y Folch, tuvieron tal grado de participación y de unión con los servicios que se casaron y pusieron de padrino a Agustín Feced. Cuando dejaron de participar en los servicios de Rosario le dan la guita suficiente como para irse a vivir a Mar del Plata donde estuvieron viviendo hasta principio del 84, donde tuvieron una farmacia”.
-¿A Folch o a Chomicki los volvió a ver?
-En enero de 2003 y en enero de 2004 la encontré a Folch tomando sol en la Rambla Catalunya. Estaba con su hijo y la insulté recordándole lo asesina y lo hija de mil puta que fue con sus compañeros del Superior de Comercio, que fue la escuela que más desaparecidos y muertos tuvo en Rosario.
-¿A Chomicki lo vio alguna vez?
-No, pero por comentarios sé que estaba viviendo en la zona sur de Rosario donde esta el Club de rugby Duendes, en Ovidio Lagos y Circunvalación. Lo que sé fehacientemente porque me lo contaron sus ex compañeros de militancia es que les pidió trabajo, y por supuesto lo sacaron corriendo.
-¿Cuando se habla de colaboradores de la patota de Feced, concretamente qué actitud tuvieron?
-Hay que diferenciar a algunos compañeros que cuando cayeron detenidos pudieron cantar algún nombre quebrados por la tortura, pero otro caso muy distinto es el de esta gente: que no solo apuntaban compañeros sino que iban a buscarlos, participaban de las torturas y hasta de su muerte. Y tanto Chomicki como Folch, salían a buscar gente a la calle pro el simple hecho de que hubiese militado alguna vez, no importaba que estuviera activa. Sin dudas la Polaca y el Cady fueron los dos colaboradores más activos de la patota en Rosario. Y los dos más hijos de puta.
El listado de colaboradores activos del Servicio de Informaciones no cierra en Chomicki y Folch. El Gringo Aloisio lo amplia, con otros nombres: como el de “Carlos Brunato alias Tu Sam, porque se hacia el mago”, según aclaró. “Vivía en Gorriti y Bahia Blanca y estudió conmigo en el Nacional Nº 2, hasta que lo detuvieron y comenzó a colaborar activamente con los servicios de Rosario, participando de torturas, y de la detenciones de quienes conocía. Como fue en mi caso, ya que él era uno de los pocos que conocía mi domicilio, en el que no dormía desde hace 3 o 4 meses y la primer noche que fui me cayeron encima. Brunato vino junto a Lo Fiego y Marcote, y el resto de la banda”.
Cuando habla de Brunato o Tu Sam, el Gringo recuerda a sus compañeros del Nacional Nº 2 como “el Toni Farias que esta desaparecido en enero de 77”.
Aloisio agrega en su listado a José Baravalle, conocido como el Pollo, pero su opinión va a contrapelo de la imagen de la mayor parte de los militantes de esa época. “El Pollo se quebró pero no estuvo marcando gente en la calle, ni participando de torturas. Esto puede sonar contradictorio con lo que en algún momento pude haber dicho en el 84, pero la verdad es que con el paso del tiempo continué investigando averiguando y tengo que decir que estuve equivocado”.
Graciela Porta alias la Corcho,”era marcadora de calle, y lo que sé es que participaba en las torturas pero con las mujeres”.
Otro de los colaboradores era “el Mancha Tartaglia, que se llamaba Carlos o Hugo, y que tenían ese apodo porque tenían una mancha en la frente, que después se operó. El Mancha era marcador en la calle y torturador adentro en el Servicio”.
El diariero.
Otro de los quebrados que mostró una gran adhesión tras su paso a las filas parapoliciales fue “Egdardo Tolosa, alias el Dodo, que hoy tiene un kiosko de diarios en Córdoba y Buenos Aires, donde está el Correo. El Dodo es el que hace el reparto de diarios en el Palacio de los Leones y en el edificio de la Aduana, es decir a una gran parte de la administración municipal”.
Aloisio se indigna con Tolosa, y advierte que “ese señor que aparenta tener como cincuenta y pico de años, es medio pelado, canoso, medio jorobado caminando, de bigotes fue una colaborador, torturador y represor de la ciudad de Rosario”. Y cuenta sobre él que “era militante de la UES y uno de los que entregó gente del Superior de Comercio”. Según revela el Gringo Aloisio, se encontró con él en el tercer piso de la ex Aduana, y no pudo contener su bronca. “Empecé a putearlo, porque no daba más de la bronca. Y la verdad desde ese día cada vez que paso por el kiosko de diarios le pego un par de patadas, esté abierto o esté cerrado”.
Según recuerda “el Dodo era el tipo de gente que antes que le levantaran la mano empezaban a cantar. Era un tipo de carácter muy débil”. Aloisio asegura que si bien no tiene constancia de que Tolosa haya participado de torturas, “él sabe todo lo que pasaba en el Servicio, porque andaba por todos lados, sin vendas ni nada que le impidiera ver y saber. Por eso su testimonio es de vital importancia en el esclarecimiento de las muertes y el destino de muchos compañeros”.
Pero no solo él, sino todos los nombres en esta nota tienen singular importancia en la investigación del destino de decenas de militantes asesinados y desaparecidos. Tienen que contar que es lo que vieron, la justicia tiene que preguntarle que es lo que vieron. Tienen que preguntarle por los que quedamos vivos y por otros tantos que no sabemos donde están.
Padrino: “Chomicki y Folch, tuvieron tal grado de participación con los servicios que se casaron y pusieron de padrino a Agustín Feced”.
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