Salió de Alaska en bicicleta y llegó a Rosario con misión solidaria
Dejar todo para unir a Alaska con Ushuaia en bicicleta puede ser algo más que una idea alocada. Damián López convirtió a ese desafío personal en algo más, hizo de esa aventura un proyecto solidario para contribuir al trabajo de una ONG que defiende los derechos del niño en todo el continente y el mundo.
En el marco de ese gran viaje que comenzó hace tres años, en junio de 2007, este joven de 36 años llegó a la ciudad y el próximo miércoles visitará el club 20 Amigos de Vía Honda, ubicado en Felipé Moré al 3.400. Allí funciona un centro social de fortalecimiento familiar para la prevención del abandono de menores que tiene Aldeas Infantiles SOS, la organización gubernamental que apoya Damián.
La de Rosario será una posta más en su largo peregrinaje a pedal que atravesó Estados Unidos, México, Centroamerica y los distintos países de sudamérica hasta regresar a su Argentina, donde culminará el viaje en Mar del Plata, previo paso por Ushuaia.
“Mi idea original era hacer el viaje en dos años y recorrer doce aldeas a lo largo de 27 mi kilómetros pero llevó más de tres años, pasé por 32 aldeas en 44 mil kilómetros. La verdad es que el viaje me pasó por arriba”, contó a Rosario3.com este joven marplatense doctorado en química que comenzó el viaje cuando tenía 33 años y era docente universitario.
Damián recordó que cuando pensó en un nuevo desafío con Maira, su bicicleta que ya lo había acompañado en otras travesías, se propuso hacer algo más que “una experiencia propia porque ya me parecía hueco, entonces se me ocurrió también hacer un laburo social”.
Entró en contacto con la Aldea de Mar del Plata, una de las cuatro que hay en el país, y juntos diseñaron el viaje. El objetivo era sencillo: en cada parada hacer una doble movida, por un lado darle difusión al trabajo que se realiza y juntar fondos. Por el otro, que el viajero le dé una charla a los chicos sobre lo importante de trazarse desafíos e ir en busca de ellos. Lo extraordinario es el cómo: en una bici.
Sin marcha atrás
“Me acuerdo que cuando llegué a Alaska dije: `Acá no hay marcha atrás`. Crucé Estados Unidos pero la primera Aldea que visité fue en Tijuana, México. En noviembre pasado ingresé a Argentina por Jujuy pero crucé a Chile”, resumió. Las historias y anécdotas son, seguramente, interminables. Algo de ello se puede rastrear en su completa página web. Lo cierto es que el viaje, como toda gran experiencia de arrojarse al mundo lo cambió.
“Llevó 45 meses viajando y te acostumbrás a andar sin nada pero ahora que estoy cerca se hace más difícil. Un viaje como éste genera cambios en vos, te modifica, ves cosas que te comen el cerebro y analizás las cosas desde otro lugar”, contó, con ganás de llevar su cambio a otras latitudes, por fuera de su propio cuerpo.
La ONG
Aldeas Infantiles SOS trabaja en la promoción, protección y restitución de los derechos de niños y niñas, como una organización no gubernamental, independiente y de carácter social. Estos son los principios que guían la labor de la organización en 132 países y territorios en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas (CDN).
En Argentina desarrolla su labor desde 1979 y hoy brinda apoyo a cerca de 2000 niños y niñas. De ellos, más de 360 niños y niñas participan en el programa de Acogimiento Familiar en las Aldeas Infantiles SOS en Misiones, Córdoba, Mar del Plata y Luján.
También desarrolla el programa de Fortalecimiento Familiar, desde allí trabaja con las familias y comunidades en riesgo social y asisten 540 niños y niñas a dichos programas en Mar del Plata, Luján y Rosario.
Como ayudar
Un aporte de 34 pesos por mes sirve para darle 20 desayunos a un niño o una niña en la Aldea Infantil SOS de Oberá, o comprar 10 almuerzos en la Aldea Infantil SOS en Córdoba. Ayudar es tan fácil como llamar al 5352-2002 o contactarse a [email protected].
Más información en la página web de la ONG.
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