SALTA: PERPETUA PARA UN REMISERO QUE ASESINÓ A SU ESPOSA Y DOS HIJOS
Un remisero fue condenado hoy a la pena de reclusión perpetua tras ser hallado culpable de asesinar a cuchilladas a su esposa y a dos de sus hijos en la provincia de Salta, el 28 de agosto de de 2004. La Cámara III del Crimen salteña sentenció a José Yapura a “prisión perpetua con la accesoria de reclusión por tiempo indeterminado”, por los delitos de “homicidio calificado agravado por el vínculo y alevosía en tres casos”. Una tercera hija del matrimonio también fue gravemente herida, y sobrevivió tras pasar un largo período hospitalizada. Su testimonio fue clave en la investigación.
El juicio había comenzado hace dos semana. Las víctimas fueron identificadas como Rosana Alderete (36), y dos de sus hijos: Nahuel y Noelia, de 5 y 8 años. Vanina, de 12, fue la chiquita que sobrevivió para declarar como testigo contra su padre. La nena, en el segundo día del debate, detalló que su madre solía ser maltratada y que habían radicado varias denuncias en ese sentido. En total declararon unos 23 testigos, entre vecinos, familiares, peritos y efectivos policiales. Durante la primera audiencia del juicio Yapura confesó haber sido el autor del triple crimen e intentó justificarse diciendo que lo hizo por celos.
Yapura también argumentó que sus hijos solían decirle que él no era el padre, y dio a entender que había sido otro de los motivos de triple crimen, cometido en una casa humilde situada al norte de la capital salteña, en el barrio Martín Miguel Guemes. La querella, representada por el abogado Rubén Juárez, manifestó que el fallo “es ejemplificador”. Pero señaló que, “todo esto es muy triste, porque se podría haber evitado, teniendo en cuenta que Rosana hizo varias denuncias por maltrato familiar, pero nadie hizo nada”.
“Pido perdón, especialmente a la familia Alderete, a los que maté, a mi hija y a la comunidad”, dijo Yapura, al hacer uso de su derecho de hablar antes del cuarto intermedio. El acusado solicitó: “Que se haga justicia y que se aplique el castigo que merezco, que seguramente no se compara con la pena que tengo. Espero algún día lograr el perdón de Dios y perdonarme a mi mismo”. El triple homicida reconoció los asesinatos, pero dijo no recordar los detalles. Señaló además que reaccionó porque su pareja lo llamó impotente, y su hija mayor dijo que no era el padre de ellos; pero Vanina, quien logró sobrevivir, lo desmintió.
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