SALTA: UN CHICO DE 11 AÑOS HIZO DOS DISPAROS EN EL AULA Y NO HIRIÓ A NADIE
Un alumno de 11 años de la Escuela Victorino de la Plaza de la localidad de Cachi —a 157 kilómetros de la capital salteña— disparó ayer dos tiros, dentro de su aula de sexto grado, con una pistola 9 milímetros de su tío que es policía. El caso no terminó en tragedia porque uno de los proyectiles impactó en el respaldo de una silla de una compañera que se salvó de milagro.
El incidente se produjo a las 8.15, cuando los alumnos (son 380 en ese turno) ingresaban a las aulas. Entonces, según el testimonio de una de las docentes, se sintieron ruidos como si fueran “cohetes”. Los disparos fueron escuchados por algunos padres que corrieron al grado para contener a los chicos que lloraban asustados.
El chico armado es hijo de una de las maestras de la escuela. “¿Qué hiciste?”, le habría dicho la mujer, al llegar al aula y verlo con la pistola en la mano. Según contaron testigos a Clarín, cuando terminó de disparar el nene tuvo una crisis de llanto frente al susto de sus compañeros.
La directora de la escuela, Eva Raquel de Aramayo, aseguró que el chico habría sacado el arma de golpe cuando la maestra comenzaba la clase. “Apenas los 26 alumnos entraron al aula, el chico tomó la pistola, la cargó, y comenzó a disparar. No sabemos si dijo algo antes de hacerlo. De algo estamos seguros: conoce de armas porque la cargó en presencia de sus compañeritos”, agregó.
Según la directora, al escuchar los tiros, salió a la galería y encontró a una docente arrodillada en el piso, llorando. “Estaba conteniendo a su hijo. A un costado del chico había una pistola que levanté y llevé a la dirección —indicó—. Desde allí llamé a la Policía y al doctor Vicente García, director del Hospital de Cachi”.
Cuando la Policía llegó a inspeccionar la escuela clausuró el aula, y los alumnos de ese grado, fueron llevados por una docente a la plaza del pueblo para que pudieran distenderse.
Los informes preliminares indican que el primer disparo habría impactado en el techo. Y que el segundo pegó en el respaldo de la silla de una nena. Allí la bala se desvió y quedó incrustada en la pata de uno de los pupitres.
La jueza de menores, Silvia Bustos Rallé, ordenó que el alumno fuera derivado al hospital local. “Estaba nervioso y no paraba de llorar”, explicó el doctor García.
Al ser consultada, la directora afirmó que el alumno es el hijo de una docente de 2º año de educación general básica (EGB), y que “no era un chico con problemas”. De todos modos, desde el Ministerio de Educación enviaron a Cachi un psicopedagogo y un psicólogo para que pudieran atenderlo.
Una hora después del episodio, la escuela volvió a la actividad normal. Y las autoridades convocaron a los padres de los alumnos. “En Salta, desde lo que pasó en Carmen de Patagones —dijo la directora—, todas las escuelas tenemos que realizar talleres para debatir sobre los valores de la vida. Aquí trabajamos con los niños, pero hay que profundizar cada vez más en el tema. De todo esto hablamos con los padres cuando pudimos tranquilizarnos después de lo que pasó”.
El jefe de Policía de Cachi, Miguel Osvaldo Nievas, confirmó que “el chico disparó dos veces”. Y adelantó que al policía responsable del arma (que actualmente está de licencia) le iniciarán un sumario administrativo para investigar cómo la pistola reglamentaria llegó a manos del niño.
Anoche, la jueza de menores Silvia Bustos Rallé, ordenó el traslado del chico a Salta donde será alojado en la Comisaría del Menor hasta el martes cuando lo entrevistará.
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