SAN ANTONIO GANÓ Y PUSO LA SERIE 2-1
Con un buen final de Emanuel Ginóbili, que logró un robo y un doble fundamental en el último minuto del partido, San Antonio Spurs derrotó a New Jersey por 84 a 79 y se puso en ventaja por 2-1 en la serie final de la NBA, al mejor de siete partidos. El argentino finalizó con 8 puntos, 4 asistencias y 4 robos en 27 minutos. Tony Parker, con 26 puntos, fue el goleador del match.
San Antonio eligió en el principio la táctica inadecuada. Porque abusó de las penetraciones de Tony Parker, no le llegó la pelota a los hombres grandes y los Spurs sufrieron muchas pérdidas de balón (siete en el primer cuarto).
New Jersey, sin lucirse, aprovechó las corridas de Kerry Kittles y la potencia de Kenyon Martin (diez puntos en ese parcial) y llegó a sacar ocho puntos de ventaja (21-13, a un minuto del final del cuarto).
Entonces, entró Speedy Claxton por Parker y las cosas cambiaron. Tim Duncan y Malik Rose pudieron hacer su juego de doble poste, y encontraron espacios para anotar puntos cerca del tablero. Jason Kidd volvió a fallar mucho, como en el primer encuentro (1 de 7 de campo) y esta vez, además, perdió tres balones.
Dos cuartos tan desiguales hicieron que ambos equipos alternaran sus bajos porcentajes de tiro (San Antonio, 6 de 18 en el primer período, y New Jersey, 4 de 14 en el segundo). Y así se consiguió el parcial más bajo de esta serie: San Antonio, 33-30.
La tarea de Emanuel Ginóbili en los primeros 24 minutos quedó limitada a la defensa. Con un papel secundario en el ataque, el argentino realizó un trabajo muy intenso en la marcación, que le valió una cantidad de minutos muy superior a sus promedios en la primera mitad (16 minutos).
Lo mejor llegó en el tercer cuarto cuando Kidd asumió la conducción con autoridad y Martin sumó puntos decisivos. El partido ganó en intensidad. Pese al despegue momentáneo de los Nets, San Antonio se acercó nuevamente con cinco puntos de Ginóbili y dos triples de Parker para cerrar el cuarto 57-54 para los locales.
El último período siguió siendo muy parejo y cambiaron ataque por ataque; así se llegó a un desenlace emocionante.
En este mismo estadio, hoy se jugará el séptimo partido de la Stanley Cup (hockey sobre hielo), entre los Devils, de Nueva Jersey, y los Mighty Ducks, de Anaheim. El hielo de la pista estuvo todo el tiempo allí, debajo del parquet, esperando su turno.
Tal vez por eso San Antonio, un equipo poco expresivo y frío por momentos, se encontró a gusto con el clima para recuperar su ventaja de localía.
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