San Antonio le ganó a Miami y se consagró campeón de la NBA
Los Spurs vencieron a Miami Heat por 104 a 87, cerraron la serie final por 4 a 1 y lograron su quinto anillo en el basquetbol norteamericano. “Manu” aportó 19 puntos y fue pieza clave del equipo texano.
Los Spurs alcanzaron su quinto título de la NBA al vencer en su cancha a Miami Heat en el quinto partido de la final, para cerrar la llave por 4 a 1, impulsados por destacadas actuaciones de Emanuel Ginóbili, Kawhi Leonard y Patty Mills.
San Antonio se recuperó de un mal comienzo en el cual los texanos debieron remontar una desventaja de 16 puntos en los primeros minutos. Allí estuvieron el argentino, que aportó con 19 puntos, Leonard con 22 y 10 rebotes, y el australiano Mills, con 17 y cinco triples.
Este es el quinto título de los Spurs, que fueron campeones en 1999, 2003, 2005 y 2007, con Gregg Popovich como entrenador y Tim Duncan como figura estelar. Leonard, el alero de 22 años que tuvo una destacada actuación en los últimos tres partidos de la serie, elegido como el Jugador Más Valioso de la Final (MVP).
Para San Antonio y su entrenador la victoria representó una dulce venganza de la final del pasado año ante Miami Heat, cuando los Spurs se quedaron a seis segundos de ganar el título al perder los últimos dos partidos de los playoffs.
Tim Duncan aportó 14 puntos y ocho rebotes y se llevó su quinto anillo de campeón, mientras el francés Tony Parker colaboró con 16 tantos y se adjudicó su cuarto campeonato en la NBA. En Miami se destacó LeBron James con 31 puntos y 10 rebotes y una destacado actuación en el primer cuarto, mientras que Chris Bosh aportó 13 tantos y Dwyane Wade 11.
El Heat tuvo un arranque demoledor y sacó una ventaja de 16 unidades (22 a 6) en los primeros minutos pero los locales se recuperaron con el ingreso de Ginóbili, ajustaron la defensa y llegaron al primer descanso abajo por 29 a 22.
En el segundo parcial mantuvieron la intensidad ante su pública, se quedaron con el periodo por 25 a 11 -con una muy baja producción ofensiva de su rival- y en el entretiempo los Spurs estaban arriba por 47 a 40.
Tras el descanso, San Antonio salió a definir el encuentro, la serie y el título y los consiguió. De la mano de Patty Mills -14 unidades-, Manu Ginóbili y Kawhi Leonard tuvo una ráfaga imparable con tres triples seguidos que le permitió sacar una ventaja de 22 puntos.
El final fue todo fiesta para los Spurs ante un rival que no encontraba alternativas. En los últimos minutos, Popovich movió el banco de suplentes y sacó una por una a las principales figuras de la temporada y el público les reconoció su tarea: Ginóbili, Parker, Duncan y Leonard le dejaron su lugar a jugadores que no había tenido minutos en la serie.
Ginóbili, el arma de Popovich
El argentino Ginóbili fue el arma que utilizó el ‘Coach Pop’ para frenar a un Miami Heat que salió como fiera herida, y en un pestañazo se había ido arriba en el marcador 22-6, con James anotando 12 puntos en el tramo.
El ingreso de Ginóbili le cambió la cara a San Antonio, que de a poco fue acortando distancia gracias a seis puntos del argentino y dos buenos pases suyos para encestes a profundidad de Leonard y Patty Mills.
Los Spurs lograron meterse en el partido gracias al accionar de su banca, que en ese primer tramo aportó 12 tantos, aunque el Heat se llevó el parcial 29-22 a remolque de 17 cartones y seis rebotes de LeBron.
Popovich leyó correctamente las intenciones del Heat, y controló a James en el segundo cuarto con una doble marca de Diaw y Leonard. El astro de Miami se apagó en el tramo, con sólo tres cartones.
Mientras, los Spurs iban descontando, y apretando la defensa, hasta que con una racha de 11-0 le dieron vuelta a la pizarra para tomar el comando del partido por primera vez en la noche 37-35.
Ginóbili volvió a salir de la banca con la mano bendita en medianía del segundo cuarto, y en rápida sucesión ligó ocho puntos seguidos, incluidos un triple y una volcada espectacular.
En el tercer segmento, Kawhi Leonard dio recital de atleticismo y Mills de puntería de largo alcance, para que los Spurs se distanciaran 77-58.
Con la ya historia escrita, Miami dio patadas de ahogado hasta la mitad del último cuarto, cuando con un concluyente 92-72 en la pizarra, el entrenador Erik Spoelstra mandó a la banca a LeBron James.
Miami se desdibujó en los últimos tres partidos, y no fue ni sombra del equipo que ganó con autoridad los campeonatos de los últimos dos años.
Fuente: Infobae
Este contenido no está abierto a comentarios

