SAN LORENZO: INTENTARON BORRAR HUELLAS DE LA DICTADURA
La investigación que lleva adelante el juez federal Carlos Vera Barros sobre los enterramientos clandestinos durante la dictadura militar en el cementerio local permitió determinar que alguna vez se intentó retirar los restos óseos para borrar las pruebas.
Los peritos que trabajan sobre el tema de los desaparecidos en San Lorenzo llegaron esa conclusión luego de un minucioso estudio sobre el primer hallazgo de restos humanos en un predio de la necrópolis donde fueron detectadas unas 34 tumbas bien delimitadas, que se pudieron ubicar al extraer la primera capa de tierra.
Según los expertos, se ha podido establecer que manos anónimas intentaron eliminar las evidencias del delito, y que para ese propósito efectuaron en cada sepultura un pequeño orificio por donde sacar parte de las osamentas.
Antes de la feria judicial de mitad de año, el juez Vera Barros tomó una declaración testimonial a Juan Nóbile, un antropólogo que trabaja en el lugar, quien le confirmó que era evidente el fallido intento de borrar las pruebas sobre las que hoy se está desarrollando la investigación.
Según pudo saber La Capital, de acuerdo al análisis de los peritos todo parece indicar que quienes actuaron en ese sentido lo hicieron rápido pero groseramente, porque a unas seis tumbas no las tocaron y en otras no extrajeron todos los restos porque dejaron algunas partes, dejando en varias los miembros inferiores. Pero lo que más llamó la atención de los expertos es que una de las tumbas fue utilizada para ocultar toda la ropa que extraían de las otras.
Si bien no pudo establecerse la fecha en que se habría intentado retirar los los restos, para los analistas queda claro que el hecho ocurrió mucho después de los enterramientos y que varias personas sabrían de lo sucedido.
Cabe recordar que luego de la denuncia sobre actividades clandestinas en diciembre de 2002 ante el Juzgado Federal Nº 4, entonces a cargo de Omar Digerónimo, la investigación se centró en la localización de una posible fosa común sobre la base del testimonio de una mujer respecto de lo sucedido durante el invierno de 1976.
Allí esta persona que se encontraba durante la tarde visitando la tumba de un familiar, observó como un grupo de personas con ropas militares arrojaba bolsas de gran tamaño en una fosa bastante amplia, el hecho habría ocurrido en el ala noreste de la citada necrópolis cerca de donde hoy funciona el incinerador.
Hasta el momento se exhumaron ocho cuerpos, de los cuales tres evidencian una muerte violenta -son los más jóvenes, todos masculinos-, los restantes son de mayor edad.
Actualmente el Equipo Argentino de Antropología Forense se encuentra abocado en las identificaciones, para lo cual se están realizando distintos tipos de estudios con los familiares de desaparecidos durante el gobierno militar.
MUSEO IN SITU
Desde la oficina de Derechos Humanos de la Municipalidad de San Lorenzo se realizan gestiones ante el Parlamento Europeo para obtener fondos que permitan la preservación del lugar donde fueron hallados los cuerpos para crear lo que denominan un Museo In situ, para recordar lo acontecido en el lugar una vez terminadas las investigaciones.
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