SAN LUIS ELIGIÓ AYER A OTRO INTENDENTE EN MENOS DE 14 DÍAS
Dos hechos hegemonizaron la atención durante los comicios que se realizaron ayer para elegir al intendente de esta ciudad, en una jornada que mezcló festejos y violencia.
Uno se esperaba: la justicialista María Angélica Torrontegui, candidata del gobierno provincial de Alberto Rodríguez Saá, fue elegida intendenta, con el 60,74 por ciento de los votos y el 50% de las mesas escrutadas.
El segundo se temía: al intendente consagrado en las elecciones de hace dos semanas, Daniel Pérsico, opositor a los Rodríguez Saá, le balearon la casa durante la madrugada, mientras dormía. En la vivienda también descansaban su mujer, su suegra y su hija, de once años. Todos resultaron ilesos.
El clima de violencia que dominó la jornada de ayer radica en un conflicto mayor entre el gobierno municipal, el Poder Ejecutivo provincial y la justicia de la provincia sobre la fecha de los comicios municipales.
El enfrentamiento desembocó en una situación inédita: con 14 días de diferencia se realizaron dos elecciones para el mismo cargo. Torrontegui, que se vio beneficiada por el efecto arrastre que generó la candidatura a diputado nacional de Adolfo Rodríguez Saá (de lo que se informa por separado), tiene previsto asumir la intendencia el 10 del mes próximo. Pero encontrará el sillón municipal ocupado.
Avalado por el Consejo Deliberante, Pérsico, un “delfín” del ex intendente Carlos Ponce, asumió el cargo el 13 del actual. Había sido consagrado en los comicios realizados cuatro días antes, con la participación del 20% de los ciudadanos habilitados. Ese proceso había sido anulado por el Superior Tribunal de Justicia de la provincia, que convocó las elecciones de ayer, y desconocido por la justicia electoral nacional.
El oficialismo municipal impuso un recurso extraordinario ante la Corte Suprema de Justicia, que aún no fue admitido.
Decidido a resistir un eventual ataque, Pérsico acondicionó el edificio municipal con rejas y dispuso ayer una custodia permanente de la policía comunal.
Lejos de ese edificio, el atentado se produjo a las 4 de la madrugada. “Pienso que son hechos que pretenden amedrentarnos. Pero sólo me van a quebrar cuando me peguen (los balazos) a mí y no a la pared”, advirtió Pérsico, en una conferencia convocada de urgencia para denunciar el hecho.
Los ocho balazos, de calibre 22, impactaron a la altura de la mirilla de la puerta. Atemorizado por el ataque, el dirigente sacó a su familia de la ciudad.
Desde el gobierno provincial minimizaron el caso y afirmaron que había sido un autoatentado. “La investigación también va a recaer en esa fuerza irregular, la llamada policía municipal”, dijo Alberto Rodríguez Saá antes de votar.
Con anteojos negros que cubrían buena parte de su rostro, el gobernador agregó que la presencia de Pérsico era un “hecho policial” y que el candidato electo ayer asumirá el 10 del mes próximo.
En igual sentido se manifestó su hermano, Adolfo. “Repudio cualquier tipo de violencia -dijo-, pero la única beneficiada es la doctora Agúndez (Miriam, secretaria del gobierno municipal), que quiere generar un clima de violencia. Lo hacen porque sabe que van a perder.”
Tras el ataque la jornada transcurrió sin incidentes. Al cierre de esta edición, sin embargo, se mantenía la tensión. El PJ preparaba los festejos callejeros, mientras que Pérsico y sus simpatizantes se amuchaban en la sede municipal para resistir un eventual asalto.
Adolfo Rodríguez Saá, diputado
Como ocurre desde hace 20 años, la candidatura de Adolfo Rodríguez Saá, esta vez a diputado nacional, recibió un contundente apoyo. El ex presidente llegará a Diputados con el 72,90% de los votos. Lo abultado del triunfo hizo que el FMP ganara las dos bancas que estaban en juego. Ante unas 500 personas que se congregaron en la Casa de Gobierno, Adolfo Rodríguez Saá sostuvo: “Siempre dije que iba a estar a disposición de San Luis. En cada calle me decían «Adolfo volvé». Por eso estoy de vuelta. Desde el Congreso terminaré con la discriminación a San Luis”.
Este contenido no está abierto a comentarios

