SAN LUIS: LOS PENITENCIARIOS SE SUMAN A LA PROTESTA OFICIAL
La seguridad en la provincia de San Luis sumó hoy un nuevo frente de reclamos, ya que efectivos del Servicio Penitenciario local se plegaron al conflicto iniciado el lunes por la policía puntana, que permanece autoacuartelada por un aumento salarial y en demanda de cambios relacionados a la actividad.
En tanto, durante toda la jornada circularon rumores acerca de la probable renuncia de los jefes de la policía provincial, aunque hasta pasadas las 20 el gobierno de San Luis no había anunciado oficialmente ningún cambio.
A pesar de que el gobierno de San Luis anunció que se dará “un importante aumento salarial” para toda la administración pública provincial si los policías levantan la medida de fuerza, los autoacuartelados planean seguir en conflicto hasta tanto se llegue a un acuerdo.
El vocero de los policías rebeldes, el abogado y comisario mayor retirado Alejandro Miranda, manifestó que “por ahora no hay ningún tipo de negociación” y advirtió que “con un anuncio de aumento de sueldos únicamente, no se soluciona el problema de fondo que afecta a la Policía”.
“No sólo pretendemos los incrementos salariales que nos corresponden, sino que se debe realizar una profunda reestructuración en la fuerza”, agregó Miranda.
En tanto, esta mañana se sumaron al conflicto los guardiacárceles, quienes también designaron a un ex oficial de esa institución que es abogado, Alberto Tuninetti, para que lleve adelante la negociación.
“Todo el personal del penal permanece autoconvocado dentro de sus dependencias”, dijo el abogado.
El reclamo de los penitenciarios es similar al policial: “Aumento en los salarios básicos; reorganización funcional y administrativa, y que la Provincia adhiera a la Ley Nacional de Ejecución de Pena”.
El abogado de los carceleros dijo que el aumento que se reclama es del orden del 80 por cientro para las jerarquías menores, un 50 por ciento para las intermedias y del 25 por ciento para los grados superiores, tanto de oficiales como de suboficiales.
Tuninetti explicó que la situación en la cárcel “es tranquila, dado que se cumplen los servicios de guardia interna y externa; las visitas a los internos se realizan sin inconvenientes y no se entorpece la labor del interventor del servicio, ya que el reclamo se hace en forma pacífica”.
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