SAN LUIS: OTRA MASIVA MARCHA EN CONTRA DE RODRIGUEZ SAA
Unas 20 mil personas volvieron a desafiar al gobernador Alberto Rodríguez Saá y marcharon para protestar contra su gobierno, aunque esta vez no pasaron por la Plaza Independencia, que fue ocupada por los integrantes del Programa de Inclusión Social, que asistieron con sus herramientas: picos y palas. Esta vez no hubo enfrentamientos como el jueves pasado.
La protesta encabezada por los laicos y apoyada por la Multisectorial terminó en el Correo, donde se lanzaron duras críticas al Gobierno provincial. También estuvieron los docentes, que desde las 8 de hoy deciden si continúan o no con el paro o aprueban el preacuerdo firmado ayer con el Gobierno ante funcionarios del Ministerio de Educación de la Nación.
Graciela Murúa, de los docentes estatales, anticipó a Clarín que será difícil levantar el paro “porque el Gobierno prometió dar garantías de diálogo y lo primero que hizo fue llevar a los integrantes del Plan de Inclusión para enfrentarnos nuevamente”. Y consideró que el Gobierno volvió a romper la promesa.
La jornada se vivió con tensión por la denuncia de que un cadete de la Policía provincial fue secuestrado y que sus captores pedían la renuncia de Rodríguez Saá y de los jefes de Policía (ver Un extraño…). El cadete llegó pasado el mediodía en taxi a la casa de su abuela y luego fue a declarar a la Fiscalía Federal, que había iniciado un proceso por secuestro extorsivo.
El hecho fue considerado en la marcha opositora como “una maniobra distractiva armada por el Gobierno para distraer a los medios, mientras los pico-pala ocupaban la Plaza Independencia”.
Fue por eso que los dirigentes de la Multisectorial acudieron a la Policía Federal, donde dijeron que responsabilizaban al Gobierno de Rodríguez Saá por la falta de seguridad y garantías para los manifestantes. E informaron al ministro del Interior, Aníbal Fernández, y al premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel.
La marcha de anoche partió desde el Correo, pasó por la Catedral y luego se desvió dos cuadras antes de la esquina donde se produjeron enfrentamientos el jueves pasado. Recorrió otras manzanas y finalizó en el mismo lugar, en donde se leyeron documentos de adhesión. La Policía no intervino y sólo se limitó a custodiar con vallados los alrededores de la Casa de Gobierno.
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