SAN LUIS: TESTIMONIOS DE DOS JUECES "RENUNCIADOS", EN CÁMARAS OCULTAS
Yo estaba chocho con el cargo y al mes el gobernador me pide la renuncia”, dice uno. “Yo ese día me quedé dura, te lo juro por Dios, vine reamargada”, confiesa, entre sollozos, la otra. Son dos de los jueces a los que el Gobierno de San Luis habría obligado a renunciar. Sus dichos, obtenidos con cámara oculta, ya se encuentran en poder de la Justicia. Falta que empiece la investigación.
Las palabras e imágenes del ahora ex juez de Paz Gabriel Marcelo Leonhardt y de la ex camarista pero aún jueza de primera instancia Martha Vallica de Figari se encuentran entre las pruebas aportadas a la Justicia por la fiscal Gretel Diamante. Vallica mantiene su antiguo cargo de jueza de primera instancia, ya que la renuncia fue al de camarista.
Diamante hizo su denuncia en Buenos Aires, ante el procurador general de la Nación, Esteban Righi, por “falta de garantías” en San Luis. Además, sostiene que el delito que se habría cometido es el de “coacción agravada”, con penas de 5 a 10 años de cárcel y propio de ser investigado en la Justicia federal y no en la cuestionada Justicia provincial.
Diamante retomó ayer sus tareas en la Fiscalía Penal 3 de primera instancia de Villa Mercedes. Era la primera vez que entraba a Tribunales después de haber hecho la grave denuncia en Buenos Aires. Los empleados la acompañaron hasta su despacho y recibió las felicitaciones de varios magistrados.
Esos mismos pasillos y despachos fue los que recorrió la fiscal para reunir los datos que narró en su denuncia. Lo que Diamante denunció es que a “diversos magistrados se los habría compelido de manera coactiva a presentar su renuncia ante funcionarios políticos”.
“La metodología de altos funcionarios del Poder Ejecutivo provincial de condicionar las designaciones de jueces y funcionarios a la presentación previa de renuncias sin fecha cierta, responde a una práctica masiva, sistemática y coactiva a partir de la cual se garantiza la sumisión total de un poder público sobre otro”, sostuvo la fiscal.
Algunas de las entrevistas de Diamante con sus colegas del Poder Judicial fueron filmadas con una cámara oculta. La más dramática es la de Vallica, quien entre sollozos, recordó su regreso de las oficinas del Ministerio de la Legalidad, adonde había sido convocada para informarla de su ascenso.
“Yo ese día me quedé dura, te lo juro por dios, vine reamargada, porque fui con todo el entusiasmo del mundo y me vine con una amargura, un nudo acá…”, le dice Vallica a Diamante. Y sigue: “Cuando el Zabala (por Mario, el viceministro de la Legalidad) me presenta la renuncia y me dice ‘mirá, hay que firmar acá’. ‘¿Cómo que hay que firmar?’ Yo tuve la intención de decirle por qué no te vas a la puta madre”.
En el caso de Leonhardt, éste admite que no se quedó con una copia de la renuncia que le habrían hecho firmar. “No, yo no tengo nada. Sólo me dijeron ‘mirá, enviámela así y asá’. Listo”, se lo ve decir al juez en su diálogo con la fiscal. Ayer, Leonhardt y Vallica evitaron hablar del tema con la prensa.
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