SAN PABLO: LA POLICÍA PERMANECE EN ALERTA, EN EL TERCER DÍA DE VIOLENCIA
Las autoridades de San Pablo reforzaron las medidas de seguridad en la ciudad más poblada de Brasil para enfrentar la violencia atribuida a miembros del crimen organizado que en el tercer día de ataques arrojaron bombas a comisarías policiales e incendiaron bancos y autobuses.
Las autoridades del estado de Sao Paulo suspendieron los permisos de vacaciones de unos 130 mil policías para fortalecer las acciones contra los ataques que adjudican a la organización criminal Primer Comando de la Capital (PCC).
No hubo informaciones inmediatas de muertos o heridos en los ataques cometidos entre la noche del martes y la madrugada del miércoles. La violencia ha dejado al menos seis muertos desde que comenzó en la madrugada del lunes.
En la nueva jornada violenta, hubo ataques en los vecindarios más elegantes de la ciudad y en la ciudad de Campos de Jordao, una villa de descanso para personas pudientes que se encuentra unos 150 kilómetros al noreste de la también ciudad más grande América del Sur, dijeron medios brasileños de comunicación.
La mayoría de las agresiones del lunes y martes estuvieron concentradas en barrios de pobres y de trabajadores. El PCC, radicado en prisiones locales y encabezado por cabecillas criminales que le dan órdenes por teléfonos celulares, es una de las organizaciones más temidas del crimen organizado en Brasil.
La violencia ha sido atribuida a un supuesto enojo de los líderes del grupo por el traslado de miembros a cárceles más seguras. De acuerdo a las autoridades, hay indicios de que el PCC planea una extensa oleada de violencia antes del Día del Padre que se celebrará el domingo en Brasil.
“Estamos y permaneceremos en alerta alta”, dijo el comandante de la policía estatal, coronel Elizeu Eclair Teixeira Borges, ayer en una entrevista con el diario Folha de Sao Paulo. Los días de descanso y las vacaciones de los policías del estado, añadió, fueron suspendidos para tratar de sofocar la violencia. La medida afecta a 130.000 agentes.
Desde que los ataques comenzaron, presuntos miembros del PCC han cometido 144 agresiones, dijo Borges y agregó que seis hombres murieron en los tiroteos entre la policía y los delincuentes, que prefieren ocultarse en la noche y no enfrentar a las fuerzas del orden.
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