SANCIONARÍAN A VARIOS MILITARES POR REIVINDICAR EL TERRORISMO DE ESTADO
La ministra de Defensa, Nilda Garré, estimó ayer que “va a haber sanciones” contra los militares retirados y en actividad que participaron el miércoles de un acto en la Plaza San Martín en homenaje a las víctimas militares y civiles de la guerrilla. En su desarrollo, hubo críticas a la política gubernamental de derechos humanos y expresiones de un sector del público contra el jefe del Ejército, y se reivindicó a los militares presos por la represión ilegal.
La ministra le dijo a Clarín que el Ejército inició “informaciones” para determinar responsabilidades —paso inicial ante un incidente—, ya que “los militares están sometidos a normas estrictas y hubo oficiales en retiro y en actividad haciendo afirmaciones políticas en un acto donde se insultaba al jefe del Ejército”.
Los gritos contra el teniente general Roberto Bendini, jefe de la fuerza, al que se llamó “lacayo” y “traidor”, fueron proferidos por algunos participantes, según constató Clarín durante el acto.
El uniformado con mayor exposición fue el general retirado Miguel Giuliano, quien preside la Unión de Promociones que nuclea a unas 30 promociones del Ejército y las otras fuerzas. En su discurso, criticó por elevación al Gobierno: lo acusó de tener “memoria subjetiva” y “sesgar” la historia y ensalzó a los militares presos por la represión ilegal “perseguidos política y jurídicamente”.
Garré explicó que recibió un primer informe de Bendini en la noche del miércoles, apenas terminado el acto, y también evaluó la situación ayer por la mañana con el jefe militar. “Fue un acto chico, acotado, de gente que ya está retirada de la fuerza, vinculada al terrorismo de Estado”, se esforzó en aclarar la ministra.
Los organizadores calculan que hubo 3.000 personas. Según Garré, el grueso “fue provisto por la gente de Patti”, el ex subcomisario cuyo ingreso a la Cámara de Diputados fue rechazado esta semana en el Congreso por su presunta participación en la represión ilegal. Además, la ministra señaló que entre los asistentes estaba Cecilia Pando de Mercado, la esposa del mayor del Ejército que fue pasado a retiro obligatorio por las reiteradas críticas de la mujer al Gobierno. “Pando es asesora del sector de Patti en Diputados”, recordó Garré.
Según datos del Ejército, los militares en actividad “fueron tres”, aunque hubo retirados que llevaron uniforme. “Hay una reglamentación —precisó la ministra— que impide a ambos hacer declaraciones políticas.”
Sobre la primera oradora del acto, Ana Lucioni, hija de un teniente primero muerto por los Montoneros en 1976, Garré dijo: “A ese muchacho lo mataron cobardemente cuando salía de su casa. La chica tiene un rencor lógico. Pero la mayoría de los militares en actividad quiere mirar para adelante. Creo que la pesadilla que fue el terrorismo de Estado está superada en la fuerza.”
Del acto, opinó que tuvo “clara intencionalidad política. Fue en una semana caliente, un día antes de una movilización popular (por el 25 de Mayo) y a cuatro días del Día del Ejército (el 29)”.
Para los uniformados que estuvieron el miércoles, se trató de un “homenaje”. Uno de ellos fue el capitán Lucioni, hermano de la oradora e hijo del militar asesinado en 1976. En el Edificio Libertador aseguraron que “pidió su retiro hace un mes”.
Los jóvenes militares de uniforme fueron los encargados de entregar una placa recordatoria de las víctimas en custodia a la Unión de Promociones. Pese al cuidado que parecieron tener los organizadores, hubo incidentes con algunos exaltados que echaron violentamente del lugar a un cronista de América TV.
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