SANGRIENTO MOTÍN EN FILIPINAS: AL MENOS 22 MUERTOS
Los amotinados eran miembros del grupo terrorista de Abu Sayyaf, ligado a Al Qaeda, y entre los muertos habría tres altos jefes. La revuelta terminó con un asalto fulminante de las fuerzas de seguridad filipinas.
La presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, justificó el empleo de la fuerza como necesaria para rendir a los sublevados que, dijo, mantenían a otros presos como rehenes.
Seis policías de las fuerzas de asalto también resultaron heridos en la operación, que se desarrolló cuando la crisis había entrado ya en su segundo día y las negociaciones estaban estancadas, según fuentes oficiales.
“Los terroristas han recibido lo que se merecían. El equipo de crisis les dio todas las oportunidades para rendirse pacíficamente”, dijo Macapagal Arroyo, en un comunicado emitido después de que se lanzara el asalto.
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