SANTA FE DARÁ PELEA POR LA COPARTICIPACIÓN
La reunión por la “reconciliación” entre el presidente Néstor Kirchner y el gobernador Jorge Obeid, ocupó tanto el centro de la atención de la cumbre de esta semana, que dejó en las sombras otros encuentros que tuvo el mandatario santafesino en Buenos Aires que tendrán sus efectos en los próximos meses. Por caso, la breve charla que el mandatario provincial tuvo con uno de sus más duros “enemigos” dentro de la administración central, el Jefe de Gabinete Alberto Fernández. “No me dijiste nada del paper que mandamos a Santa Fe por el proyecto de Coparticipación Nacional”, inquirió el funcionario nacional. Pero la respuesta de Obeid sonó tan seca como premonitoria; “no te dije nada porque lo leí y no estoy de acuerdo”, dijo Obeid sin explayarse demasiado. La discusión por una nueva Ley de Coparticipación federal tiene en esta coyuntura un ingrediente más que sabroso para los mandatarios provinciales, que saben que el gobierno debe mostrar ante el Fondo Monetario Internacional su sólido acuerdo con los gobernadores para que se aprueben las próximas metas fiscales.
El breve diálogo entre el gobernador santafesino y el jefe de Gabinete de ministros de la Nación, resulta más que ilustrativo respecto a cuánto costará el acuerdo entre el gobierno central y las provincias por una nueva coparticipación.
Obeid ya anticipó que la aspiración de máxima, que sabe que por el momento es imposible introducir en los debates, es que “las retenciones que se hacen por exportaciones en Santa Fe vuelvan en algún porcentaje como coparticipación federal”, algo que reiteró con otra fórmula en el remate del primer lote de soja en la Bolsa de Comercio de Rosario frente al ingeniero Campos, titular de la secretaría de Agricultura de la Nación. Allí Obeid habló de la necesidad de que estas retenciones “vayan bajando gradualmente”, a lo que el funcionario nacional respondió que eso era imposible, al menos por el momento.
Como otros gobernadores, el ingeniero Obeid sabe que hay en juego unos 2.000 millones de dólares extra que el gobierno nacional sacará de la suma de los recursos a repartir entre las provincias. Y si bien nadie cree que queden dentro de un tiempo varios mandatarios provinciales sin firmar el acuerdo, Santa Fe al menos piensa ya de antemano en un duro debate por la futura ley de Coparticipación Federal.
Como siempre, la pelea que las provincias dan a nivel nacional por coparticipación, se reproduce después al interior de los Estados a través del reclamo de los municipios. Por eso, Obeid dijo respecto del incremento que viene solicitando Rosario del orden del 60 por ciento, que “a mí también me gustaría que me llegara más plata de la Nación, pero si ésto no sucede no veo cómo se puede aumentar la coparticipación interna a los municipios y comunas”.
De acuerdo con lo que dicen las municipalidades, se aplica aquí un criterio de distribución basado en el viejo pacto de 1993 cuando la realidad era muy distinta. Con lo cual, todo lo que la Nación envía a Santa Fe por encima de los 800 millones de pesos -el 8,8 por ciento de la masa total de impuestos coparticipables que el gobierno federal destina a la provincia- lo retiene para sí la Casa Gris. Por eso, los hombres de Hacienda de la Municipalidad de Rosario y el propio intendente Miguel Lifschitz sostienen que “la administración provincial debería girar por año entre 60 y 90 millones de pesos más a todos los municipios, de los cuáles el 32 por ciento le corresponde a Rosario” de acuerdo al índice que se utiliza para calcular el reparto.
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