SANTA FE EN LA RUTA ARGENTINA DEL TRÁFICO DE HEROÍNA
La Dirección de Drogas Peligrosas de la Policía de la Provincia secuestró entre 10 y 12 kilogramos de heroína, luego de varios allanamientos realizados en nuestra ciudad. El más importante, fue en una vivienda ubicada en Agustín Delgado al 1900, en el marco de un importante operativo.
El mismo, se constituyó como el primero que detecta esta sustancia en tierras santafesinas, y según precisaron fuentes policiales, el “más importante que se haya realizado en la Argentina”.
El Comisario Mayor Hugo Baigorría, de la División de Drogas Peligrosas, confirmó un importante secuestro de heroína y explicó que este procedimiento “se enmarca dentro de los pocos que se han realizado en el país, porque no es una droga que se consuma aquí, sino que va de paso.”
Baigorría explicó que la mercadería secuestrada “viene de Colombia con destino EE.UU”, con un altísimo valor de mercado. Según se informó, se estima que el costo es de 150 mil dólares el kilogramo. De este modo, el operativo policial, habría desbaratado un negocio cercano al millón y medio de dólares.
Además, se informó que por el momento detuvieron a 14 personas -todas oriundas de Santa Fe-, cuyo cabecilla es de nuestra ciudad y pertenece a una organización internacional que traficaría esta mercadería.
Los allanamientos continúan en distintos puntos de la ciudad y trascendió que otros 8 kilos de heroína fueron secuestrados en un domicilio de calle Piedras al 7600, en Barrio Guadalupe.
CÓMO SE TRANSPORTA LA DROGA.
La droga es una de las llamadas “duras”, de color blanco, con una consistencia a mitad de camino entre la arena y la harina. La forma de uso que le dan los adictos es intravenosa, mediante una muy baja proporción mezclada con una solución acuosa, luego de inyectada tiene un efecto inmediato.
Otra de las formas de consumirla es haciéndola una piedra en una cuchara inhalarla.
La heroína es una de las drogas más caras del circuito comercial.
La ciudad de Santa Fe es apenas un paso de la droga, ya que el destino es Estados Unidos. Vale destacar que la substancia se fabrica en Colombia, transita Río de Janeiro o San Pablo; de allí se transporta a Asunción, puerto de Pedro Juan Cavallero o Montevideo; y desde allí Santa Fe.
Lo que se usa aquí son los “correos” o “mulas” quienes son los encargados de hacer las veces de transporte de la substancia. Desde la ciudad de Santa Fe la droga se traslada a Perú, desde esta última escala a Colombia (mas precisamente Cali o Medellín) y posteriormente a su destino final.
Cada “correo” o “mula” percibe por la tarea la friolera de U$S 8 mil. Para ello se cuenta con un mecanismo especial. A saber: se lleva la droga en una campera, previo a esto la substancia es puesta en una tela cuya textura es muy señida, se confeccionan los bordes, se distribuye en forma equidistante a través del trazado de cuadros en la tela y finalmente es colocada en una campera que lleva una tela común. Luego de esto se hace el periplo antes descripto.
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