SANTA FE ES LÍDER EN VENTAS DE MAQUINARIAS AGRÍCOLAS
Santa Fe lidera el crecimiento nacional de la maquinaria agrícola, generando el 60 por ciento del total de la producción del país”, se envalentonaba el gobernador Jorge Obeid el 9 de marzo pasado cuando en la cena de expositores de Feriagro 2006 le tocó el turno de dirigir un mensaje a los comensales. El último informe de coyuntura de la industria de maquinaria agrícola elaborado por el Indec (Instituto Nacional de Estadística y Censos), difundido a principio de mes, echa leña al fuego del entusiasmo de la Casa Gris al revelar que en el primer trimestre del año la facturación por venta de maquinaria agrícola (cosechadoras, tractores, sembradoras e implementos) creció un 4 por ciento en relación a igual período de 2005, mientras que la facturación de máquinas fabricadas en el país experimentó un crecimiento del 19,8 por ciento contra el 3,8 de las de procedencia extranjera que se comercializan en el país.
Las últimas estadísticas de la Dirección General de Programación y Coordinación Financiera de la provincia, realizadas en base a los datos de la Asociación de Fábricas Argentinas de Tractores y Equipamiento Agrícola (Afat), también alientan las esperanzas gubernamentales en el desarrollo de ese sector de la actividad agroindustrial: de los 267 tractores vendidos por el país en enero de este año 161 corresponden a establecimientos de la provincia, mientras que de las 74 cosechadoras vendidas en ese mes, 58 operaciones fueron hechas por fábricas santafesinas.
En setiembre de 2005 el gobierno santafesino promulgó la ley para el desarrollo de la maquinaria agrícola en la provincia. La misma incorpora un memorando que fue firmado por Obeid, el gobernador cordobés José Manuel de la Sota y la Cámara Argentina de Fabricantes de Máquinas Agrícolas. A principio de año el sector recibió con gratitud el beneficio anunciado por el gobierno nacional de reintegro del 14 por ciento del IVA a la fabricación de bienes de capital, una medida que apuntó a favorecer la industria nacional.
Como se vanaglorió Obeid ante los comensales de Feriagro –entre los que estaban el ministro del Interior Aníbal Fernández y el de Planificación Federal Julio De Vido–, Santa Fe participa en un 60 por ciento de la producción de la maquinaria agrícola del país. Los datos de Afat permiten observar, además, el resurgimiento del sector tras la crisis general: mientras que en 2002 las empresas radicadas en Santa Fe vendieron 465 tractores (tocando un piso histórico desde 1995), el año pasado la cifra trepó a 3.017, es decir que multiplicó casi por siete las ventas. Un comportamiento similar experimentó, según la misma fuente, la venta de cosechadoras provenientes de fábricas, tanto nacionales como extranjeras, radicadas en la provincia. En el año 2000 el sector vendió 265 máquinas que se convirtieron en 1.547 en 2004.
En tanto, el último informe de coyuntura del Indec respecto de la industria de la maquinaria agrícola da cuenta, como se dijo al comienzo de esta nota, del crecimiento del 4 por ciento de la facturación total del sector durante los primeros tres meses de 2006 comparados con los de un año antes. En el primer trimestre de este año el país vendió máquinas para el campo por 519 millones de pesos, contra los 499 de igual período de 2005. Durante el primer trimestre de 2004, en tanto, se registró una facturación superior al llegar a 584 millones de pesos.
Las cosechadoras experimentaron en el primer trimestre de 2004, justamente, un techo de ventas cuando su facturación nacional ascendió a 347 millones de pesos. Entre enero y marzo de este año, en cambio, el sector vendió por 278 millones, de todas maneras una cifra muy superior a los 11,3 millones de 2002.
En el caso de las sembradoras, señala el informe del Indec del 4 de mayo pasado, su comportamiento fue más estable. En el primer trimestre de 2003 se vendió por 48,2 millones de pesos que se convirtieron en 54,5 millones en los tres primeros meses de este año. Las fábricas de tractores, por su parte, vendieron por 5 millones en el primer trimestre de 2002 para llegar a 99 millones en 2004 y descender a 89 millones de pesos entre enero y marzo pasados.
Pero además, del documento del organismo estadístico nacional se desprende el rol a que ha sido relegada la industria nacional en materia de maquinaria agrícola, a pesar de que su facturación aumentó respecto de las importadas. “En el primer semestre de 2006, con el 61,4 por ciento del mercado, predominaron las ventas de máquinas importadas, una tendencia que se inició en el primer trimestre de 2003”, sostiene el Indec.
“En este trimestre –agrega el documento– las ventas de cosechadoras importadas superan en 10 por ciento a las ventas totales de maquinaria de origen nacional”. En números la cosa es así: mientras sólo la facturación de cosechadoras importadas ascendió a 220 millones de pesos, las de cosechadoras, tractores, sembradoras e implementos nacionales apenas superó los 200 millones. En los rubros en que se impone la producción local es en el de las sembradoras, cuya totalidad se fabrican en el país, y en el de implementos agrícolas, cuya facturación en el primer trimestre de 2006 alcanzó los 74 millones de pesos contra los 24 millones de origen importado.
En cuanto a la participación de cada tipo de máquina en el mercado, el Indec da cuenta de que las cosechadoras acapararon en los tres primeros meses del año el 53 por ciento de las ventas del sector, siguiendo en orden de importancia la venta de implementos con un 18 por ciento de la torta, mientras que los tractores ocuparon el tercer lugar con el 17 por ciento del mercado, quedando para las sembradoras poco más del 10 por ciento.
Con excepción de las cosechadoras, todos los precios se fueron para arriba
Los precios medios de la maquinaria agrícola producida en el país –tanto por fábricas locales cuanto extranjeras– tuvieron un comportamiento dispar en el primer trimestre de este año si se lo compara con el mismo período de 2005, aunque en su mayoría mostraron una tendencia al ascenso que favorece al sector.
De acuerdo a los datos brindados por el último informe de coyuntura de la industria de maquinaria agrícola del Indec, difundido en los primeros días de mayo, “los precios unitarios promedio de las cosechadoras cayeron un 1,7 por ciento respecto del primer trimestre de 2005”, mientras que los precios “crecieron un 4,5 por ciento”.
El valor por unidad de las sembradoras experimentaó un aumento del 13 por ciento, siempre según los datos del Indec, lo cual favorece a la industria nacional habida cuenta de que la totalidad de las sembradoras comercializadas en el país son made in Argentina.
En tanto, los precios medios de los implementos agrícolas, señala el informe del organismo estadístico nacional, “subieron levemente” entre enero y marzo pasado respecto del mismo período del año anterior, al ubicarse un 2,6 por encima del registro de 2005.
Al primer trimestre del año el valor promedio de una cosechadora era de 404 mil pesos, el de un tractor de 93 mil pesos y el de una sembradora de 112 pesos. En tanto, los implementos agrícolas presentaron un precio promedio de casi 40 mil pesos en el primer trimestre del año.
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