SANTA FE INCREMENTÓ UN 37% SUS EXPORTACIONES EN LOS ÚLTIMOS CINCO AÑOS
Las exportaciones de Santa Fe aumentaron un 37 por ciento entre 1998 y 2003 pasando de 4.568,6 millones a 6.276,8 millones de dólares, un salto con base en la agroindustria que la convirtió en la segunda provincia exportadora al aportar el 21,45 por ciento del total de ventas argentinas al extranjero.
Y si bien China se metió recién ahora en la agenda pública, el gigante asiático es desde 2002 el principal destino de las exportaciones provinciales, desalojando a Brasil del podio. En efecto, las ventas al país más poblado del mundo, sobre todo de aceites, crecieron un 223 por ciento en los últimos 5 años.
Los datos se desprenden del informe Exportaciones de la Provincia de Santa Fe realizado por el Instituto de Estudios Económicos de la Fundación Libertad. El trabajo, de 15 páginas, desglosa el perfil exportador de Santa Fe en los últimos años junto con el comportamiento que tuvieron los distintos sectores productivos regionales.
“El crecimiento no fue continuo sino que tuvo interrupciones por factores exógenos como la caída de los precios internacionales de los productos exportados y la apreciación del peso cuando por la convertibilidad se encontraba atado al dólar y perdía mercados externos, tal como ocurrió en 1999 (-8,3%) y 2001 (-0,6%)”, señala el informe. “En cambio, con la competitividad que ganó la economía gracias a la devaluación, las exportaciones registraron un fuerte crecimiento, aumentando un 13,3% en 2002, un 28,4% en 2003 y un 45,5% entre 2001, el último año del uno a uno, y el 2003”, agrega la fundación.
El aumento colocó a Santa Fe segunda entre las provincias exportadoras de la Argentina, un ranking que encabeza Buenos Aires (33,3% del total). En tercer puesto figura Córdoba (12,41%) y en la cuarta ubicación Chubut (4,52%).
“En las ventas externas santafesinas muestran una fuerte supremacía las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), como los aceites, las carnes elaboradas y la leche procesada, que representan entre el 69 y el 80% de las exportaciones según el año, y que pasaron de 3.328 millones de dólares en 1998 a 4.618 millones en 2003”, asegura el estudio. En la actualidad, los principales sectores son los aceites (1.578 millones), las carnes (241 millones) y los lácteos (129 millones). En este punto, mientras que lácteos y aceites vienen creciendo de manera sostenida, las exportaciones de carne bajaron desde los 360 millones facturados en 1998, en gran parte por la pérdida de cuota Hilton que la Nación asigna a las provincias anualmente.
“Una asignatura pendiente para Santa Fe es el despegue de las exportaciones industriales, ya que la mayoría de sus fábricas, además de caracterizarse por ser trabajo intensivas, tienen mayor capacidad en la fijación de precios por elaborar productos con alto valor agregado”, resalta la Fundación Libertad. “Además, el sector tuvo una expansión menor que en la comparación con el total de las exportaciones”, advierten.
En efecto, las ventas industriales subieron entre 1998 y 2003 un 23,9%, un diez por ciento menos que el aumento que tuvieron las MOA. En la actualidad, sólo participan del 16% del total de ventas externas y los principales productos son material de transporte (228 millones), máquinas y aparatos eléctricos (145 millones), químicos (73 millones) y plásticos (18 millones).
Con respecto al destino de las exportaciones santafesinas, China es el país que se mostró más dinámico gracias a su apertura económica. Las ventas hacia el gigante asiático –en un 85 por ciento granos y aceites– subieron el 223% por ciento entre 1998 y 2003, aunque el gran salto se dio entre el año pasado y 2002, cuando el incremento fue del 161%. “Más allá del empuje de la demanda china, no resulta sorpresiva la caída de Brasil del primer al cuarto lugar de destino de exportaciones, porque fue producto de las alteraciones cambiarias en ambos países, como la devaluación del real en 1999, y las continuas trabas burocráticas y diferencias diplomáticas, que desembocan en reiterados reclamos por medidas proteccionistas en ambos países”, concluye la fundación.
Este contenido no está abierto a comentarios

