SANTA FE: LA SITUACIÓN DE LOS CHICOS DE LA CALLE LLEGÓ A LO MÁS ALTO DEL PODER JUDICIAL
La situación de los chicos y adolescentes en situación de calle llegó a lo más alto del poder judicial santafesino. El miércoles pasado, las dos juezas de menores de primera instancia de Distrito Nº1, Ana María Elvira y Susana Giordano de Bilich, presentaron un reclamo formal a la Cámara de Apelaciones en lo Penal para que uno de los organismos más altos del poder judicial intervenga en la problemática de los menores en riesgo. La nota llegó ese mismo día a las manos del doctor Julio César Rondina, presidente del tribunal de alzada. En su encabezamiento reza: “Ref: Niños de 0 a 18 años en situación de calle. Problemática y Servicios del Estado que los aborda, sin resolver la situación”.
De acuerdo a lo que pudo conocer Notife, las magistradas argumentaron su pedido “con el fin de poner en conocimiento la realidad de los niños en situación de calle de las zonas de Boulevard, Plaza España y Terminal de Ómnibus, adjuntando el trabajo de calle de los operadores de la Dirección del Menor y la Familia de Santa Fe”.
La misiva señala, en uno de sus puntos, la situación de los chicos que provocaron los destrozos en la escuela Bustos (hace cuatro meses). “Desde los distintos servicios (provinciales y municipales) se trató de brindar un informe de lo que estaban realizando, que incluía la óptica del abordaje implementada para esta problemática, no obstante eso, a la fecha sigue todo igual, es decir, estos chicos continúan en la calle inhalando pegamento, fumando cigarrillos de marihuana e ingiriendo pastillas a la vista de todo el mundo. Otros venden estampitas, abren puertas en la Terminal. A la noche vuelven a sus casas, no se drogan y van a la escuela”.
Llama la atención de las juezas que los niños en situación de calle utilizan distintos servicios de la comunidad, como el Camco, la “Casa de Juan Diego” o “Juanito Laguna”, espacios que brindan contención, porque comen y se bañan en el lugar. Las funcionarias señalan que también las familias de estos chicos tienen planes sociales o cobran pensiones por incapacidad, o son asistidas por la Municipalidad. “No obstante ello, los niños se organizan para vender estampitas, limpiar vidrios, hacer malabares y con el dinero recaudado compran pegamento en la zona y cigarrillos de marihuana. También viajan a Paraná en los servicios de colectivos que cubren el trayecto con la vecina ciudad. Lo preocupante es que se sientan a consumir drogas nocivas en Plaza España y la Terminal, con las consecuentes secuelas de los efectos de estas sustancias, que los vuelve inquietos y agresivos, transgrediendo las normas de convivencia social”.
La nota destaca que son muchas las instituciones que trabajan con estos chicos, “pero pareciera que se trabaja sin coordinación, cada una desde la óptica que cree válida, sin articular entre ellas. No existe un plan integrado que sea realmente operativo y que de una solución válida a una problemática que se agrava día a día”.
SIN RESPUESTA
En la primera semana de noviembre, las juezas de menores fueron convocadas a una reunión en el Ministerio Coordinador. Allí, el profesor Víctor de Bloc, explicó un proyecto que habían consensuado con otras dependencias públicas y que contemplaba la creación de un centro de admisión que iba a funcionar en un lugar cercano a la escuela Mariano Moreno. Pero del proyecto no se habló más y de Bloc fue ubicado en un cargo en el Ministerio de Educación (como subsecretario de la cartera). “Lo que pasa es que parece ser que toda la culpa del desmadre de estos chicos es de la Justicia de Menores, pero desde los 6 a los 16 años, donde el niño debe estar contenido por el Estado con la escuela, la salud y otras dependencias, nadie se ocupa de ellos. Cuando delinquen, ya es tarde, ese chico estaba huérfano de todo abrigo propuesto por el Estado”, contó un especialista en minoridad del Poder Judicial que pidió permanecer en el anonimato.
Las juezas de menores pretenden que “para instalar las distintas realidades de estas 41 familias con 224 chicos, se remiten copias de los informes decepcionados, entre ellos un informe socio ambiental de uno de los grupos familiares, paradigma de la realidad descripta. Así, podría apreciarse a todas las instituciones que trabajan con esta familia desde la individualidad, los chicos cada vez más pequeños que son expulsados del hogar y se deterioran en la calle con la inhalación de pegamento”.
En definitiva, las juezas solicitan que el problema se trate en la Cámara de Apelaciones, se informe a la Corte Suprema y se inste a los organismos pertinentes (provinciales y municipales) a los fines que se de una rápida solución a la problemática planteada, “para cumplir debidamente con la Convención de los Derechos del Niño”, señalan las funcionarias.
LOS INFORMES ADJUNTADOS
Según los datos obtenidos por este portal, provenientes de la propia Cámara de Apelaciones, las juezas acompañaron su misiva con dos informes provenientes de la Dirección del Menor, la Mujer y la Familia, dependiente de la Secretaria de Estado de Promoción Comunitaria.
Así, puede mencionarse el “Informe sobre la situación de los chicos en situación de calle, zona Terminal”, fechado el 30 de noviembre y realizado por dos operadoras de la Secretaría de Promoción Comunitaria.
Otro de los informes (sobre todo estadístico) está fechado el 24 de noviembre (Nota 4.278) es principalmente un relevamiento de familias, niños y adolescentes desde enero de este año hasta noviembre, también realizado por la Dirección del Menor.
De este informe, puede desprenderse por ejemplo:
• Existen dos niños (de 13 y 14 años) que trabajan en adyacencias de la Terminal de Ómnibus y tienen serios problemas de adicción.
• 5 niñitos (uno de tres años) están en Boulevard Pellegrini y Velez Sarsfield. Piden y hacen malabares.
• En la intersección de las calles Boulevard Pellegrini y San Martín se detectaron 6 niñitos menores de diez años. Uno de tan sólo tres.
• En la zona de la Terminal de Ómnibus, la mayoría de los chicos entrevistados tienen problemas serios de adicción.
• En total fueron contactadas 9 familias y atendidas 32. Lo que hace un total de 41.
• Fueron contactados 52 niños y adolescentes y atendidos 172. Lo que hace un total de 224.
• El informe de la Dirección del Menor, la Mujer y la Familia está confeccionado con los nombres y apellidos de los entrevistados, la edad aproximada, el barrio, el lugar que frecuentan, la ocupación del adulto a cargo de los niños, tiempo de contacto con los chicos y observaciones.
• El informe oficial destaca: “Observamos que las sustancias que consumen las consiguen en este sector (por la Terminal) porque al momento de haberles retirado la bolsita (con pegamento) en pocos minutos consiguen otras. Seis de los chicos que están en la Terminal están muy comprometidos, se han desvinculado de sus familias por situaciones materiales o síquicas y han tomado este lugar como residencia para vivir”.
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