SANTA FE REGISTRA CASI 350 CASOS DE ABORTOS INCOMPLETOS CADA AÑO
Como parte de una nueva ofrenda al atraso, la discriminación y la violencia otra mujer murió, esta vez en el Hospital Cullen de la capital provincial, como consecuencia de una infección generalizada en su cuerpo después de pasar por un aborto hecho en condiciones infrahumanas. Las cifras oficiales desde el Ministerio de Salud de la provincia registraron 9 muertes por esta causa en el 2003 y 7 en el 2004, aunque a los hospitales públicos provinciales llegan cerca de 350 casos anuales de pacientes con abortos iniciados fuera de servicios asistenciales, que se complicaron, pero donde las mujeres pudieron ser salvadas. Desde el área género de Acción Educativa de la ciudad de Santa Fe, Silvia Bertero opinó que los datos del ministerio son en realidad “subregistros” porque muchas patologías que se producen como complicaciones de los abortos practicados “en pésimas condiciones” no se rotulan ni tributan como causa de origen a esa realidad que afecta a quienes reúnen una doble condición, la de ser “mujer y pobre”. El ministro Juan Sylvestre Begnis insistió en la necesidad de debatir “la despenalización o no del aborto”.
Sylvestre Begnis dijo a Rosario/12 que 9 mujeres murieron en la provincia en el 2003 cuando sus cuerpos no pudieron luchar más contra las infecciones que les provocaron tallos de perejil, a veces agujas de tejer o alguna otra cosa, todas las que permite la violencia del atraso, el miedo, la ignorancia y la desesperación. Esa combinación letal dio para el 2004 un registro de 7 muertes y otra marca: 350 casos se presentaron en un año con mujeres que llegaron a los hospitales públicos con abortos en curso y complicaciones pero que pudieron ser salvadas.
“El 40 por ciento de las muertes maternas en todo el país se registran por abortos hechos en condiciones no sanitarias” dijo el ministro Juan Sylvestre Begnis que recordó la urgencia de dar la discusión “sobre la despenalización o no del aborto” porque se siguen produciendo “muertes innecesarias como la de la mujer que falleció el lunes último” o la de otras mujeres que arriesgan su vida y quedan con secuelas o mutilaciones permanentes y el daño mental que es irreparable…No tenemos un programa de seguimiento de estas personas, es uno de los capítulos en los que estamos en falta”, se lamentó el ministro.
La nueva víctima llegó el sábado al Hospital Cullen de Santa Fe. Estaba sola cuando se presentó en la guardia. La hemorragia era muy importante y la llevaron de inmediato al quirófano para practicarle un ‘curetaje’ ya que pensaron que podían haber quedado restos de placenta. La sangre no paraba y entonces se la trasladó a cirugía para practicarle una icterectomía–extirpación del útero-, pero no se pudo con la infección. Murió dos días después de estar en terapia intensiva mientras los familiares esperaban. Ella no pudo tomar todos los recaudos para apostar a la vida y sus tres hijos se quedaron sin madre.
Desde Acción Educativa de la ciudad de Santa Fe-ong que trabaja en las áreas territorial, de género, educación popular y experiencias de economía solidaria- Silvia Bertero dijo que “suponemos que esos son subregistros y que los números son muchos más altos porque no se contabilizan ni se rotulan con ese origen a numerosas patologías de mujeres que tienen múltiples complicaciones a partir de abortos hechos en condiciones inhumanas”. Bertero recordó que “las que se mueren reúnen una doble condición, la de ser mujeres pero a la vez pobres” e insistió en que “las mujeres de los barrios no tienen ninguna posibilidad de elegir, en cambio quienes pueden pagar no se mueren porque existe una práctica comercial de la medicina tradicional”. Para Acción Educativa el aborto “es la única causa penal en la que la investigada es la víctima” pero existe también una condena social” que incluye a parte del sector médico que no siempre las atienden bien cuando aparece el aborto en curso”.
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