SANTIAGO:NINA JUAREZ NOMBRÓ A SU MARIDO MINISTRO DE ECONOMÍA Y LE DIÓ INMUNIDAD JUDICIAL
La gobernadora de Santiago del Estero, Nina Aragonés de Juárez, designó esta mañana a su marido, Carlos Juárez, como ministro de Economía de la provincia. La decisión le sirve al caudillo santiagueño para obtener inmunidad judicial y, en caso de ser citado en alguna de las múltiples causas que jaquean al oficialismo, poder declarar por escrito.
Es una de las más audaces movidas de la gobernadora —de 77 años— para alargar la vigencia de un feudo que estableció hace más de medio siglo su marido. El cinco veces gobernador Carlos Juárez, de 87, tiene su despacho enfrente del suyo para ejercer el pomposo cargo de asesor en asuntos políticos, jurídicos y legislativos.
El desembarco del ex mandatario provincial al Ministerio de Economía, y la adquisicición de los preciados fueros, se conoce en momentos en que el juez federal Angel Jesús Toledo analizaba una citación por la causa en la que se investiga la desaparición de un concejal opositor ocurrida a fines de 1975.
Ahora, como ministro, y teniendo en cuenta la Constitución santiagueña, gozará de inmunidades que le impedirán al juez obligarlo a presentarse en persona ante la Justicia.
Para ello, deberá solicitar su desafuero en la Legislatura local, donde el PJ, con el voto de tres radicales, ya rechazó dos pedidos de desafuero en contra de la gobernadora.
La pareja está jaqueada por las denuncias que la vinculan directamente con la desaparición del concejal, el atentado a la casa del diputado nacional José Figueroa, en 1997, o las presuntas irregularidades en el cobro de una jubilación. También hay medio centenar de funcionarios y dirigentes del poder juarista requeridos en la Justicia Federal por diferentes delitos.
Ambos son dirigentes históricos de la provincia. Carlos Juárez, maneja desde hace 55 años el poder en Sabntiago. En 1946, con apenas 28 años, asumió como ministro de Gobierno y, tan solo tres años después ganó su primera gobernación. Fue reelecto en 1973, 1983, 1995 y en 1999, aunque en esta última gestión renunció a los dos años.
Su mujer, Nina Aragonés, era una joven maestra cuando enamoró al gobernador, que dejó a su esposa y se casó con ella vía México. Abrazó la política en los 70 y estuvo 9 meses presa de los militares mientras su marido se exiliaba en España. Reelecta vicegobernadora, asumió la Gobernación a fines del 2002. Los rumores de una nueva intervención federal y la presión judicial puso a ambos entre las cuerdas.
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