SANTIAGO: NUEVOS PERITAJES COMPROMETEN A UN DETENIDO
Contra el tiempo transcurrido y la supuesta cadena de encubrimiento que se tejió para que nada quede claro en los dos crímenes de Santiago del Estero, pericias realizadas ayer aportaron nuevos elementos. Uno de ellos parece clave: los reactivos utilizados sobre el tapizado del auto del hasta ahora único procesado por el homicidio de Patricia Villalba dieron positivos: tenía restos de sangre.
Las manchas encontradas en el asiento trasero del Senda bordó sirven para que los investigadores del doble crimen puedan sustentar la participación de José Llugdar en una de las dos muertes. Y su auto sigue siendo una pieza fundamental en la investigación.
A casi cinco meses del hallazgo de los cuerpos de Leyla Bshier Nazar (22) y Patricia Villalba (26), los nuevos resultados llevan a los investigadores a ceñirse a dos líneas de trabajo.
La primera apunta a Llugdar como el supuesto asesino de las dos chicas. Una hipótesis que, para algunos investigadores, quedaría cuestionada porque la sangre estaba en el asiento trasero. Esto probaría que a Patricia la torturaron y mataron en otro lugar para después tirarla en el descampado. Entonces, razonaba ayer un investigador: “no sería un asesino solitario como intentan hacer creer los que aseguran que no hay hijos del poder involucrados”.
La segunda versión es la sostenida por el abogado de la familia Villalba, Luis Santucho. Según su presentación, Leyla habría muerto como consecuencia de una sobredosis durante una larga fiesta de sexo con algunos de los “hijos del poder” de Santiago del Estero. Patricia se habría enterado de todo porque Llugdar se lo contó unos días después. Cuando los poderosos se enteraron —siempre según la hipótesis de Santucho—, el comisario general Musa Azar le pidió a Llugdar que la entregue para matarla.
Ayer, la esquina de Urquiza y Belgrano de La Banda, una ciudad casi pegada a Santiago, fue otra vez el centro de atención de la investigación.
Hacía tres días que el Volskwagen bordó de Llugdar estaba estacionado delante del Golf dorado, en el que se movía Musa Azar, ex subsecretario de Informaciones del gobierno de Mercedes “Nina” Aragonés de Juárez. Adelante estaba una Ford Ranger negra que pertenece también al organismo que dirigía este policía denunciado por torturas y desapariciones y que fue, durante 40 años, el encargado de la seguridad en los sucesivos gobiernos de Carlos Juárez.
El auto de Musa fue peritado la semana pasada y los estudios de la camioneta fueron hechos ayer. Los peritos cortaron un pedazo de alfombra, una parte del tapizado, sacaron muestras de las gomas y tierra del filtro del aire. Con esto intentan determinar si la camioneta anduvo por La Dársena, donde fueron hallados los cuerpos. Hay un elemento clave para deducirlo: el polvo del lugar tiene la textura del talco, diferente al resto de la tierra santiagueña.
Después de la siesta, el hallazgo en la Ranger de una especie de llave con punta de cuchillo provocó revuelo: Patricia Villalba tenía en su cuerpo heridas punzantes.
Si bien este podría ser el arma con que se la hirió y la camioneta el vehículo que usaron para llevar su cuerpo hasta el descampado de La Dársena. Los investigadores no se olvidan que, en el auto de Llugdar —secuestrado cuando quedó detenido el 9 de febrero pasado— encontraron una “chaira” como la que usan los carniceros, un revólver y un cuchillo.
Ayer, después de comprobar con los reactivos de los peritos de la Policía Federal que había sangre, el juez, Dardo Herrera, ordenó cercar la casa de Llugdar. A pesar de que lleva preso más de cuatro meses, los peritos nunca habían buscado restos de sangre en su casa. Salieron con las manos llenas: llevaban un cable bipolar, similar al que ataba las manos y el cuello de Patricia, y una alpargata manchada con sangre.
“No importa el tiempo transcurrido, con estos procedimientos podemos tener elementos que permitan aportar datos valiosos a la investigación”, explicó el subcomisario Ricardo Padula, jefe del Laboratorio Químico de la Policía Federal que desde hace unos días está en Santiago.
Mañana, los peritos exhumarán el cuerpo de Patricia Villalba. Buscan restos de cocaína en su cuerpo y determinar si fue sometida sexualmente antes de morir.
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