SANTIAGO: UN RECAMBIO ENTRE HUELGAS Y PROTESTAS
Con esto, concluye la intervención federal a Santiago, tras un año de gestión de Pablo Lanusse, y vuelve al poder un gobierno radical, luego de 43 años. El último había sido el de Benjamín Zavalía, que ganó las elecciones en 1963.
Zamora, que triunfó el 27 de febrero, asumirá la Gobernación de Santiago en medio de una crisis social importante, con la Justicia paralizada desde hace cuatro semanas por designaciones irregulares, los docentes en alerta y movilización por la falta de solución a sus reclamos salariales y el pésimo estado de muchos establecimientos escolares, unos 10.500 contratados en estado de incertidumbre por sus fuentes de trabajo y 39.000 adjudicatarios que reclaman a Lanusse que cumpla con su palabra de rebajar las cuotas de las viviendas adjudicadas por el Estado, entre otros conflictos.
Las últimas semanas que se vivieron en esta provincia fueron bastante convulsionadas: hace unos días, un grupo de docentes rompió una de las puertas de la Casa de Gobierno en protesta por un decreto de titularización que había dictado Lanusse.
La Policía, también hace un par de semanas, tuvo que intervenir para frenar un reclamo de los judiciales que amenazaba con generar disturbios en el Superior Tribunal de Justicia; y, como si esto fuera poco, Zamora salió a reclamar a Lanusse que no creara “falsas expectativas” a la gente, ya que, dijo, se estaban realizando designaciones que caducarán cuando finalice el mandato de la intervención.
En tres áreas Lanusse no ha tenido objeciones: Salud (a cargo de Donato Spaccavento, el único kirchnerista del Gabinete) y en Derechos Humanos (con Fernando Rinaldi, hombre de Eduardo Luis Duhalde) y deja además un importante plan de viviendas y obras públicas en marcha. Sin embargo, el doble crimen de La Dársena, uno de los disparadores de la intervención a Santiago, no tuvo resolución y no hubo avances significativos en este último año.
Ayer el interventor, junto a su gabinete, realizó un balance del año de gestión en el que dijo que cumplieron “con el mandato del Presidente de la Nación de restablecer la calidad institucional y las libertades públicas” y admitió que queda pendiente “la reforma de la Constitución, que es un reclamo de la sociedad”.
En tanto, también ayer, la Legislatura se reunió en sesión especial para elegir autoridades. El radical Angel Niccolai presidiría el cuerpo durante un año y sería quien le tome el juramento a Zamora.
Este contenido no está abierto a comentarios

