Santo Tomé: Asaltaron una ferretería en Sarmiento al 3300
El hecho ocurrió en la mañana del jueves, en pleno horario de comercio. Dos sujetos ingresaron a cara cubierta, vaciaron la caja y se llevaron algunas herramientas. Uno de ellos estaba armado. “Da impotencia tener que trabajar así, no te dan ganas de nada, pero hay que seguir”, afirmó el propietario.
Una ferretería fue blanco de un robo que tuvo lugar el jueves, en pleno horario de comercio, en una de las principales avenidas de la ciudad. Dos sujetos ingresaron al local, ubicado en Sarmiento al 3300, y en pocos minutos vaciaron la caja y se llevaron mercadería.
Según relató uno de los propietarios, ambos entraron al comercio con las caras cubiertas y uno de los sujetos estaba armado. “Nos apresaron atrás del mostrador y mientras uno cargaba mercadería el otro vaciaba la caja. En menos de dos minutos nos hicieron ir para atrás y antes de que llegáramos ya se habían ido”, comentó.
En la caja registradora, el comerciante tenía “la recaudación del día y el cambio que ponemos para arrancar”; además se llevaron algunas herramientas eléctricas y hasta el teléfono celular del asaltado. Tal fue el perjuicio ocasionado que “después de que se fueron tuve que cerrar porque no tenía ni para dar dos pesos de vuelto”, afirmó.
El encargado del negocio, manifestó además su sorpresa por el golpe, debido a las características particulares del rubro, que “no tiene una hora de cese en la actividad”. Según contó, “en un momento se vació el local dos segundos y ahí entraron las dos personas”. Ambas llevaban cascos en sus cabezas para que no puedan ser identificados.
“Cuando arrancamos, el negocio estaba a dos cuadras de acá y después nos tuvimos que mudar; en ese momento nos habían advertido que la zona era medio complicada, que si bien están las cámaras de seguridad la esquina –Sarmiento y Azcuénaga– era jodida, pero uno de buena fe se instaló”, indicó más adelante.
“Nos habían dicho que en dos cuadras cambiaba bastante la cosa porque donde estábamos antes hay varios locales, uno que tiene una persona de seguridad parada en la puerta pero que en esta esquina ya el propietario del comercio que estaba antes había tenido problemas”, explicó.
Tras el robo, el comerciante afirmó que “molesta bastante, da bastante impotencia tener que trabajar así, con miedo; la verdad que no te dan ganas de trabajar, pero hay que seguir”.
Fuente: Santo Tomé al Día
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