SANTO TOMÉ: BASURA FUERA DE CONTROL EN EL BARRIO LOS HORNOS
La Hermana Valentina Sarapura, directora de la Escuela Nº 1298 “Señor y Virgen del Milagro”, en representación de los vecinos del barrio Los Hornos de nuestra ciudad, expresó en diálogo con La Noticia On Line su malestar por los inconvenientes que acarrea la presencia de un basural a cielo abierto ubicado a escasos metros de la institución escolar. La contaminación ambiental, la amenaza que supone para la salud y los sucesos de violencia entre personas que disputan materiales afines al cirujeo, son sólo algunos de los problemas que sufren los vecinos. Según la hermana, el dato más preocupante es que la propia Municipalidad es quien deposita allí la basura.
BASURA CON HISTORIA
De acuerdo con la hermana Sarapura, la problemática que hoy afecta al barrio Los Hornos tuvo su inicio en 1995, año en que se instaló el basural enfrente de la escuela, solamente separado de la institución por la calle San Martín. La Hermana Cristina Sánchez, directora del colegio en aquel momento, envió distintos llamados de atención al gobierno municipal tanto del doctor Piaggio primero como del profesor Schmidhalter después. Recién en 1998 el Concejo Municipal determinó, a través de la Resolución Nº 02, que el basural debía ser limpiado. Sin embargo, luego del cumplimiento de esta normativa, el Municipio continuó depositando basura domiciliaria en cavas adyacentes, sin ningún tipo de tratamiento ni control. Esta práctica continúa hasta el día de hoy, a pesar de que en la resolución mencionada el Concejo admitía en sus considerandos que “dicho basural contamina las napas freáticas afectando los pozos de agua de las viviendas contiguas y la escuela, y también contamina la atmósfera por el quemado de los residuos, intencionales o por autocombustión, todo lo cual produce la aparición de vectores perjudiciales para la salud (mosquitos, moscas, roedores), y alienta a la alimentación de porcinos con el peligro constante de generar triquinosis, además de producir olores nauseabundos”.
Por su parte, la actual directora de la escuela, señala: “Desde 1995 hasta el día de hoy la situación en barrio Los Hornos con respecto al tema de la basura ha empeorado. Las autoridades municipales miran al barrio como un depósito de basura sin importar la presencia de una escuela que educa a niños de condiciones humildes”.
EL ORIGEN DE TODOS LOS PROBLEMAS
El basural no sólo constituye un flagelo en sí mismo, sino que además convoca otros problemas. En este sentido, la hermana Sarapura explica: “Luego de las inundaciones, mucha gente viene desde barrios como Santa Rosa, Las Vegas, El Chaparral y las Vías Muertas. Es gente que se gana la vida con el cirujeo. Algunas personas son educadas, pero otras no. Y entre ellas se generan conflictos por la basura. Como hace frío, toman bebidas blancas, se pelean entre ellos y a veces se divierten matando perros. Se han adueñado del basural y no dejan que mucha gente del barrio, que también vive del cirujeo, acuda allí a recolectar materiales que luego puede trocar por dinero”.
“En abril de este año” -recuerda la directora de la Escuela- “a estos chicos provenientes de otros barrios se les dio por prender fuego a la basura. Estuvimos un mes con el basural ardiendo a pesar de que vinieron los bomberos, quienes no podían apagar completamente el incendio”. Esta situación de inseguridad, sumada a la falta de iluminación y a la carencia de asfalto, han determinado que ni remises ni colectivos acepten adentrarse en la zona en horas de la noche.
Luego de numerosas gestiones, en mayo de este año, las autoridades del colegio junto con los padres de los alumnos lograron una audiencia con Leyla Perazzo, Jefa de Policía de la Provincia. En esa reunión consiguieron una mayor presencia de patrulleros durante horarios clave. No obstante, la directora de la escuela observó que: “De nada sirve la presencia de un patrullero si no se ataca la causa de la inseguridad. Y la causa de la inseguridad es ese basural”.
Pero la presencia de la basura no sólo acarrea problemas delictivos; también pone en jaque a la salud de los vecinos. “Como es un basural sin control” -opina la religiosa- “cualquiera viene y hace lo que quiere. Inclusive han venido camiones desde Santa Fe y desde algunos supermercados para tirar yogurt, quesos, lácteos y chocolates”. En relación con esto, la hermana contó que en el año 2001 se registraron en el barrio casos de leptospirosis y que, en julio de este año, un alumno del colegio resultó intoxicado como consecuencia de ingerir alimentos en mal estado provenientes del basural. “Mi gran preocupación” -aseguró la hermana-, “es que hay personas que vienen a llevar la basura como comida para los chanchos, y después esos chanchos se venden en las carnicerías sin ningún tipo de control”.
SIN RESPUESTAS
Consultada acerca de la repercusión de sus reclamos en el ámbito del gobierno municipal, la religiosa respondió: “Este año, a partir de marzo concretamente, realizamos diversos reclamos. Yo le solicité al señor intendente verbalmente, por teléfono a través de su secretaria y también mediante una nota, una audiencia para que venga a ver el barrio y que pueda escuchar cuáles son nuestras necesidades. El intendente no vino. La secretaria quedó en llamarnos pero hoy estamos en agosto y todavía no hemos tenido respuesta. En cambio, sí han venido muchos políticos de parte del Ejecutivo a quienes les hemos expresado todos los inconvenientes que causa el basural. Nos visitó Rolando Vergara, secretario de gobierno, Gerardo Silvestri, coordinador de relaciones institucionales, Gustavo D`Ascenzo, subsecretario de salud y medio ambiente, y también tres concejales del oficialismo. Todos conocen nuestra problemática, pero aún no obtuvimos respuesta”.
Por último, la hermana Valentina Sarapura concluyó: “Hacer las cosas bien en este barrio significa plata. Y a veces esa plata se destina a otras cosas. Ahora bien, ¿para qué está la autoridad política? Para velar por el bien común. Lo peor de todo esto es que no es un particular el que está contaminando el medio ambiente, sino el propio gobierno municipal. Y se está abusando de la sencillez de gente que ignora sus propios derechos. Porque el basural que tenemos tampoco respeta el artículo 41 de la Constitución Nacional”.
Cabe recordar que este artículo, citado por la religiosa, expresa textualmente que: “Todos los habitantes gozan del derecho a un ambiente sano, equilibrado, apto para el desarrollo humano (…). Las autoridades proveerán a la protección de este derecho, a la utilización racional de los recursos naturales, a la preservación del patrimonio natural y cultural y de la diversidad biológica, y a la información y educación ambientales”.
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