Santo Tomé también dijo “Ni Una Menos”
Al igual que en las principales ciudades del país, y con gran concurrencia de los santotomesinos, se llevó adelante la marcha bajo el lema Ni Una Menos. Una concentración. Una marcha. Un reclamo. Un pedido de justicia. Vea la galería de imágenes.El lugar para la concentración fue la plaza Libertad. Desde las 17:00 hs., los ciudadanos, entre los que podían verse y escucharse gente de todas las edades y estratos sociales, esperaron en un clima de cordialidad y hasta diría que de alegría. Pancartas, telas pintadas, afiches y simples carteles de cartulina, reproduciendo el lema de la convocatoria, eran enarbolados por los concurrentes.
Si bien se hicieron presente autoridades, ciudadanos destacados, agrupaciones de jóvenes, representantes de las fuerzas vivas de la ciudad y candidatos a cargos públicos en las próximas elecciones, éstos se confundieron entre la gente o se fundieron con ella, dejando el protagonismo para quienes se acercaron a manifestarse, algunos con más ímpetu, otros con cierta timidez.
Innegablemente la presencia y fuerza femeninas se hicieron notar, tanto en número como en la toma de la palabra. Habiendo mujeres no podía faltar el poema.
Ya en la marcha, fueron visible rostros emocionados y se escucharon algunos malos recuerdos confesados entre las filas bullangueras que palmeaban o caminaban al son de la murga.
Mucho ruido, mucho color. Las organizadoras enfatizaron sobre la idea de que la alegría no debía faltar y es entendible, ya que visibilizar, poder nombrar, poder mostrar aquello que desde lo oculto y desde el silencio extermina, es digno de celebrarse, aún en el dolor y en el irrenunciable pedido de justicia por las víctimas.
La Avenida 7 de marzo recibió con bocinas de adhesión el paso de la columna enorme y la plaza Malvinas Argentinas pronto se llenó, allí se respiraron risas y abrazos y bailes.
Allí también se lloraron algunas muertes, físicas o espirituales.
Aunque evidentemente femenina en su forma, su color, su grito, la marcha también abrazó la compañía de los hombres. Tampoco faltaron los niños, porque si de mujeres se trata, siempre hay niños con ellas.
La desconcentración fue a cuentagotas, como si no quisieran irse, como si desearan prolongar el momento.
Quizá un testimonio de los tantos que recogí, el de Mariángeles, resuma lo vivido durante la tarde: “Hoy me reconcilié con mi ciudad Santo Tomé, porque rompimos con el silencio, con la apatía, e instalamos el tema de “Basta de femicidios”. Porque la sociedad santotomesina fue parte de esta movida nacional. No la vimos de afuera o cruzando el puente. Parecía una locura, una utopía y algo revolucionario, pero no nos achicamos y fuimos para adelante. Abrimos el juego, convocamos desde lo colectivo y desde el corazón y creo que se entendió el mensaje”.
Fuente: Santo Tomé al Día
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