SATISFACCIÓN DE CONSUMIDORES POR EL ACUERDO CON LOS PANADEROS
Las asociaciones de consumidores manifestaron su satifacción por el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la industria panadera para mantener el precio final del pan a un valor máximo de 2,50 pesos hasta fines de año.
Más allá del acuerdo, las entidades destacaron que en muchos puntos de venta de la Capital Federal y el Gran Buenos Aires, el precio del pan es incluso inferior al tope propuesto.
Anoche el compromiso fue asumido por la Federación Argentina de la Industria del Pan en respuesta al pedido en tal sentido del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno.
La industria aseguró al funcionario que venderá el pan francés de hasta ocho piezas a un precio máximo a consumidor final de 2,50 pesos el kilo hasta fines de 2006.
Una recorrida de Télam por diversas panaderías capitalinas permitió verificar que en muchas de ellas el kilo de pan francés se comercializa entre 2,10 y 2,60 pesos, mientras que en los comercios más caros los precios se ubican en torno a los 3,50 pesos.
Héctor Polino, de Consumidores Libres, dijo que “todos los acuerdos de precios son positivos. Hay que evitar de todas maneras las expectativas inflacionarias. La política de acuerdo de precios que se llevó a cabo frenó efectivamente la escalada inflacionaria”.
Consideró que “es necesario que el Poder Ejecutivo profundice esa política llevando a cabo el control de los costos de los productos, para poder luego discutir en mejores condiciones con las empresas los precios de los mismos”.
“Al no saber cuál es el costo de producción, es difícil saber si es razonable o no, pero el mantenimiento de ese precio hasta fin de año es un hecho positivo”, concluyó.
A su turno, Sandra González, de ADECUA, dijo que ve bien al acuerdo porque “el pan es una cosa sustancial, fundamentalmente para la gente de menores recursos que compra el pan todos los días”.
“Vamos a ver cómo se lleva adelante, porque no sólo se vende en grandes panaderías, sino también en despensas. Hay otro tipo de panes más caros que el pan francés, obviamente hay que saber diferenciar”, acotó la dirigente.
Para Pedro Bussetti de Defensores de Usuarios y Consumidores (DEUCO), el precio de 2,50 como tope para el pan francés es una referencia para la ciudad de Buenos Aires, ya que en el conurbano boanerense “se consigue entre 1,50 y 1,80 pesos el kilo”.
Asimismo, dijo que en razón de cambios culturales, en los últimos años se consumió menos pan tradicional y el público tiende a adquirir pan lactal o galletas sin sal. “Hay mucha dispersión de precios del producto por falta de venta”, alertó.
A su criterio, el tope de 2,50 el kilo “es demasiado elevado, y podría haber sido menor”. Describió que el kilo de harina “bajó sustancialmente, ya que antes costaba 1,10 el kilo y ahora sale 75 centavos. No hay mucha razón para que el precio sea de 2,50”, opinó.
En tanto, Susana Andrada, del Centro de Educación al Consumidor, dijo que este convenio “es similar” a los firmados con otros sectores, “porque dice que si cambian costos, cambia el precio”.
Andrada advirtió que en algunas panaderías, a partir del acuerdo, el precio incluso podría ser más caro y que esto podría modificar el margen de ganancias de esos comercios.
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