SCHNEIDER RECLAMA LA SUSPENSIÓN DEL AUMENTO DEL BOLETO EN LA LINEA 2 QUE LLEGA A CIUDAD UNIVERSITARA
El Concejal Julio Schneider envió una nota al Secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad de Santa Fe solicitando que se intime a la empresa concesionaria de la Línea 2 de colectivos para que de marcha atrás en los aumentos que, unilateral e intempestivamente, dispuso para los recorridos hacia la Ciudad Universitaria y el Barrio El Pozo.
A continuación se transcribe el texto de la nota enviada:
Sr. Secreatrio de Servicios Públicos
de la Municipalidad de Santa Fe,
Dr. Martín Gainza.
Tengo el agrado de dirigirme a Ud. con el objeto de solicitarle la realización de urgentes tratativas para revertir el aumento del precio del boleto que la empresa titular de la Línea 2 del Transporte Urbano por Colectivos ha dispuesto para sus recorridos hacia la Ciudad Universitaria y el Barrio El Pozo.
La empresa en cuestión, unilateral e intempestivamente, ha resuelto eliminar el “boleto especial” que – semejante a un boleto barrial – permitía a los usuarios “cruzar” desde la esquina de Bv. Gálvez y Avellaneda hasta la zona del Barrio El Pozo y el Wal Mart, a un costo de $ 0,50 (cincuenta centavos). Asimismo, la empresa ha elevado el costo del “boleto universitario” que permitía, por el valor de $ 1 (un peso), adquirir los pases de ida y vuelta hacia la Ciudad Universitaria; el valor de dicho boleto quedó establecido ahora en la suma de $ 1,50 (un peso con cincuenta centavos).
La Municipalidad de la Ciudad de Santa Fe no puede seguir permitiendo que las empresas que manejan el transporte publico por colectivos en la ciudad, continúen “haciendo y deshaciendo” a su voluntad. Es hora de que el Municipio recobre su poder de policía, su voluntad de control.
Resulta obvio reiterar lo que todos los santafesinos ya sabemos: el sistema de transporte por colectivos se halla totalmente desquiciado en la ciudad. El listado de irregularidades y anormalidades es extenso: caída de la totalidad de las concesiones y su reemplazo por concesiones precarias; empresas fantasmas o autogestionadas – en las que nadie es responsable – al frente de las concesiones; denuncias por irregularidades en el cobro de los subsidios que otorga la Nación para combustible; frecuencias que no se cumplen; coches viejos, en mal estado, sin las condiciones mínimas de seguridad, que se rompen continuamente – dejando a los pasajeros en la calle – y hasta sin patentes.
Entendemos que es hora de parar con los abusos y las arbitrariedades, y que el Ejecutivo Municipal asuma definitivamente el rol que le compete en este tema.
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