SCHUMACHER FUE PURA ESTRATEGIA Y SE QUEDÓ CON TODO EN CANADÁ
Parece que en esta temporada Michael Schumacher gana de todas las maneras posibles. Esta vez, el alemán desarrolló una carrera táctica y con la ayuda de una inteligente estrategia, se llevó el Gran Premio de Canadá y consiguió un nuevo récord. Hasta esta tarde, ningún piloto se había adjudicado siete veces la misma carrera. Y no podía ser otro que el alemán para quebrar esa marca.
La carrera empezó de acuerdo a lo previsto. Con Ralf tratando de escaparse en la punta, seguido de cerca por Button y Juan Pablo Montoya. Jarno Trulli, que había largado en la cuarta posición, tuvo que abandonar a los pocos metros. Michael Schumacher, en tanto, pasó al quinto puesto aprovechando la salida del italiano.
Sólo se pudieron ver 10 vueltas al veloz trazado de Montreal (de 4.361 metros de extensión) hasta que empezó la danza de las paradas en boxes. La carrera se convirtió en un juego de ajedrez. Y Ferrari, una vez más, sacó ventajas. Con una estrategia diferente (que se había insinuado ayer en la clasificación) dejó a sus dos autos en pista por varios giros más. El resultado: Michael Schumacher y Barrichello ganaron otras dos posiciones al terminar toda la ronda de detenciones.
Prácticamente no hubo pelea por la punta. En cambio, se vio un carrera apasionante en los relojes. Para especialistas. Cuando las Ferrari empezaban a complicar el andar de Ralf, Williams decidió que ingrese a boxes para hacer su segunda parada. Lo mismo le sucedió a Jenson Button. Y el liderazgo lo heredó Michael Schumacher. Con la excepción de un par de giros por su ingreso a boxes, no lo dejaría hasta el final.
Sólo Rubens Barrichello inquietó por algunas vueltas el preciso andar del alemán. Parecía que era más rápido. Pero salvo en una ocasión, ni siquiera llegó a mostrarle el auto para presionarlo. Una clara imagen de quien manda en Ferrari.
Las Ferrari extendieron lo más posible su segunda detención. A tal punto que Michael lo hizo sólo una vuelta antes de su hermano Ralf, que iba por la tercera parada. En ese momento se terminó la carrera. El séxtuple campeón salió con una ventaja de cinco segundos sobre su hermano. Y poco a poco fue ampliando la diferencia. Atrás, Barrichello marchaba tranquilamente al tercer lugar del podio.
Las vueltas finales fueron un paseo para Michael Schumacher. Sólo el fuerte despiste del brasileño Felipe Massa alteró el desarrollo de una carrera que ya tenía dueño. Con el triunfo, el alemán consiguió ampliar su ventaja al frente del campeonato. Y para su mayor tranquilidad, quien lo escolta es su propio compañero de equipo, Rubens Barrichello. Una idea cabal del dominio de Ferrari en esta Fórmula 1 que a veces parece que corre más en los boxes que en la propia pista.
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