Schwartzman fue barrido en París y espera una mano de Nadal
:format(webp):quality(40)/https://notifecdn.eleco.com.ar/media/2020/11/Peque-1.jpg)
Es una derrota que, al final del día, puede llegar a tener un sabor no tan amargo. Es que Diego Schwartzman quedó eliminado del Masters 1000 de París al caer sin atenuantes en los cuartos de final con el ruso Daniil Medvedev por 6-3 y 6-1, aunque más tarde puede sellar su clasificación para el ATP Finals de Londres que reunirá desde el 15 de noviembre a los ocho mejores del año, siempre y cuando Pablo Carreño Busta pierda ante Rafael Nadal en el duelo de españoles.
En ese sentido el Peque, ubicado en el noveno puesto del ranking mundial de la ATP, padeció durante una hora y cuatro minutos el tenis ofensivo de Medvedev (5) y la mueca de fastidio que mostró tras la derrota puede modificarse si Nadal (2) supera a Carreño Busta (15) en el partido que animarán no antes de las 14.30, ya que el asturiano necesita ganar el partido y luego el título en París Bercy para arrebatarle la plaza en Londres.
Además, si Carreño Busta obtuviera el título en París, el argentino aún conserva una chance más la semana próxima en el ATP 250 de Sofía en el que figura anotado en el cuadro principal.
El Peque sufrió una dura derrota, pero el viernes puede terminar con una buena noticia para él.
El Peque, vencedor en las rondas previas del torneo que se juega en el Palais Omnisport de París-Bercy del francés Richard Gasquet (56) y el español Alejandro Davidovich (63), fue una sombra ante Medvedev, un tenista que lo incomoda con su velocidad de pelota y así perdió las cuatro veces que lo enfrentó, las anteriores en Tokio 2018, Queen’s 2019 y este año en el Abierto de Australia.
Schwartzman, de 28 años y en el mejor año de su carrera, no logró ajustar su devolución para descifrar el saque de Medvedev, quien se llevó el primer set por 6-3 con una efectividad del 92% con su primer servicio. El argentino intentó ser más agresivo en el segundo parcial pero esa decisión lo llevó a cometer numerosos errores no forzados, sumado a que el moscovita lo desbordó una y otra vez con tiros que llevaban mucha velocidad, por eso no extrañó el 6-1 que decoró el marcador.

