SCILINGO DIJO QUE HUBO “RAZONES HUMANITARIAS” PARA EL ROBO DE BEBÉS
En el quinto día de juicio en su contra por genocidio y torturas, Scilingo tuvo que escuchar sus propias palabras cuando había detallado durante cuatro horas ante el juez español Baltasar Garzón la existencia de partos en la Esma, los mismos que ahora niega tan rotundamente diciendo que todo fue un “invento”.
“Sé cuál es la verdad y nadie puede negar lo que estoy diciendo”, había dicho el ex marino en su relato del 8 y el 9 de octubre de 1997 y que ayer fue revivido frente al tribunal mientras revisaba papeles y tomaba agua azucarada, en cumplimiento de la huelga de hambre que dice estar cumpliendo desde hace un mes y medio.
En aquella confesión, Scilingo había dicho que en la Esma existía “un plan preconcebido” para que los niños nacidos en cautiverio, en lo que los marinos llamaban “la (maternidad) Sardá”, fueran apropiados y entregados a familias de la Marina para que “no se contaminaran”.
Las madres de esas criaturas, subrayó, no eran asesinadas antes del parto ni fueron víctimas durante el embarazo de los llamados “vuelos de la muerte”. Luego dijo que le constaba que hubo tres partos en Esma y reveló la existencia de “un registro” de bebés nacidos en cautiverio, porque -añadió- “las familias de marinos que quisieran adoptar debían conectarse con el grupo de tareas”.
Cuando le preguntaron cómo lo sabía, Scilingo enfatizó que “estaba enterado de todo” lo que ocurría allí. “Yo almorzaba y cenaba con todos en la cámara de oficiales; estuve un año comiendo con ellos”, afirmó.
Fue así como el acusado identificó a los que estaban al tanto del perverso sistema: eran, entre otros, el jefe del grupo de tareas y capitán de fragata Jorge Tigre Acosta (detenido), el capitán de navío Jorge Vildoza (prófugo desde hace 15 años), el jefe de la Esma y almirante Rubén Chamorro (fallecido) y el jefe de la Armada Emilio Massera (con prisión domiciliaria).
A la Esma “llegaban embarazadas de todos los lados. Llegó a haber entre 8 y 10 embarazadas. Chamorro exaltaba la calidad de su sala de partos”, aseveró Scilingo, quien añadió que le constaban los casos de las desaparecidas “María Marta Vázquez Ocampo, Cecilia Viñas y Liliana Fontana”, que dieron a luz en la Esma.
A Ocampo confió haberla vista una vez en la Esma “con la cara triste” y sobre Viñas dijo que tuvo un varón que fue apropiado por Vildoza: “Lo vi con el hijo adoptivo, que tenía entonces 4 años, en el Centro Naval de Olivos, en febrero de 1982. Se lo digo para que se investigue”, le confesó a Garzón.
De Fontana, dijo que “supe que tuvo una nena. No sé quién la adoptó. El padre de Liliana me pidió si lo podía plantear aquí. Logró identificar que su nieta la tenía la familia Treviño, quien tiene mucha plata”.
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