SCILINGO NEGÓ QUE LA ESMA FUNCIONARA COMO CENTRO CLANDESTINO DE DETENCIÓN
El ex represor Adolfo Scilingo reconoció hoy que en el edificio de oficiales de la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde funcionó el mayor centro de torturas del país, había “personas detenidas”, aunque negó que fuera “un centro clandestino de detención” ya que sus operaciones -sostuvo- “eran oficiales”.
En la tercera jornada del juicio oral que se desarrolla en la Audiencia Nacional en Madrid, el ex marino señaló que “en la Armada uno cree y debe seguir ciegamente lo que dice su superior” y que “si el superior dice ´vamos para allá que tenemos que matar, es así´”, tras lo cual destacó que “el Código Militar exime la obediencia debida”.
Durante la sesión de ayer, Scilingo negó haber participado de los denominados “vuelos de la muerte”. “Yo dije un montón de disparates, con la idea de que se investigara”, afirmó el ex militar, con lo cual se desdijo de sus declaraciones anteriores en las que había asegurado haber participado de esas operaciones a fines de la década de los 70 e inicios de los 80.
El ex capitán de la marina de 58 años, es el primer oficial argentino juzgado “en presencia” en el exterior por delitos de lesa humanidad ocurridos en la Argentina.
En 1997 viajó de manera voluntaria a Madrid para prestar testimonio ante el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón. Scilingo confesó haber lanzado al mar a unas 30 personas drogadas y desnudas desde aviones de la Armada.
En noviembre de 1999, tras pasar algún tiempo en libertad provisional, el ex capitán se desdijo de su confesión y aseguró, por el contrario, que había inventado todo, como parte de una venganza personal contra Eduardo Massera, jefe de la Armada durante el primer tramo de la dictadura.
La acusación pide contra el ex represor 6626 años de cárcel por el concurso de 30 delitos de asesinato, 93 de lesiones, 255 de terrorismo y 286 de torturas.
“Totalmente armado”
En tanto, la mujer de Scilingo, María Marcela Vallés aseguró hoy que el proceso judicial que se sigue en España a su marido por delitos de lesa humanidad en la última dictadura militar “está totalmente armado”, y sostuvo que en ese país “la gente no tiene ni idea de lo que pasó en Argentina” entre 1976 y 1983.
La mujer consideró que “la (organización terrorista vasca) ETA no es ni la centésima parte de lo que eran Montoneros y el ERP, porque acá ponen dos bombas por año, y allá (en la Argentina) eran diez bombas absolutamente todos los días”.
“Lo que pasa es que en España no tienen ni idea de lo que pasó en el otro lado, creen que un día, un 24 de marzo, se levantaron Massera y Videla y dijeron ´bueno, vamos a secuestrar gente y a matar gente´, cuando la gente lo pidió desesperadamente y salió a la calle feliz, porque realmente no se podía vivir, no se podía ir a la universidad, ponían bombas en todos lados, era desastroso”, expresó.
En diálogo con radio Mitre desde Madrid, donde reside, Vallés aclaró que “yo no estoy justificando la dictadura militar”, pero inquirió al periodista que la entrevistó: “¿A usted le parece que del otro lado fueron todos angelitos y no pasó absolutamente nada?”, en referencia a los montoneros y el ERP.
Agregó que “nunca se habló de las mujeres embarazadas, que quedaban a propósito (para que no las torturen), porque al principio se las respetaba; cómo puede ser que la mayoría no estaban casadas?”, se preguntó.
Incompetencia
La mujer manifestó que “lo que puede opinar es sobre la irregularidad del juicio, en este momento, que incluso de la incompetencia de España que está clarísima”.
“Esto está totalmente armado, está clarísimo”, sentenció, en tanto agregó que “acá no hay ninguna prueba, todo lo que ha juntado (el juez español Baltasar) Garzón en siete u ocho años son fotocopias de supuestos testigos que no tienen ni idea de nada”.
Respecto de la represión ilegal en la última dictadura militar, negó que hayan sido 30 mil los desaparecidos.
En ese sentido, afirmó que “no son 30 mil personas, porque no lo pudieron confirmar ni siquiera de la Conadep, de los cuales hay gente en el gobierno desaparecida que ahora ´revivió´, así que esto también es un verso”.
También cuestionó a organizaciones defensoras de los derechos humanos, al señalar que no tiene “respeto” por ellas.
“En lo de Cromagnon (donde se incendió un boliche, con 191 muertos y más de 700 heridos) no vi a ninguna madre de Plaza de Mayo ni nada, ni defendiendo a (a la médica cubana) Hilda Molina, entonces defienden una parte, para mí no tienen ningún valor, además es gente que está lucrando de hace 30 años con la muerte de sus hijos y sus nietos, no me merece absolutamente ningún respeto”, aseveró.
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