SCILINGO NEGÓ SU PARTICIPACIÓN EN LOS “VUELOS DE LA MUERTE”
El ex marino Adolfo Scilingo negó hoy haber participado en los “vuelos de la muerte” y aseguró que si previamente se inculpó ante el juez de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón por estos hechos fue para que se investigara lo sucedido durante la última dictadura argentina.
Scilingo declaró ante el tribunal de la Audiencia Nacional que lo juzga por crímenes de lesa humanidad en la segunda jornada de este juicio, donde realizó una extensa declaración.
“Yo dije un montón disparates, con la idea de que se investigara”, aseguró Scilingo, quien incluso explicó que era imposible que hubiera participado en los dos “vuelos de la muerte” de los que está acusado y que fueron cometidos supuestamente en las primeras quincenas de junio y agosto de 1977 cuando estaba en la Escuela Mecánica de la Armada (ESMA).
En este sentido, explicó que durante la primera quincena de junio estaba internado en el Hospital Naval Buenos Aires y que en agosto se fue de vacaciones a Bahía Blanca con su familia.
El ex militar aseguró que todo esto lo podrá probar cuando se presenten sus pruebas, partes médicos del hospital y los partes diarios de la ESMA, en los que figuran las vacaciones.
Scilingo insistió en que declaró ante Garzón cosas que estaban en la prensa y otras a las que le indujeron sus abogados, todo con el objetivo de que se investigaran los hechos y se “armara el gran lío”.
“Dije lo que quería decir, no cualquier cosa”, recalcó Scilingo, quien afirmó que ante el juez Garzón se inculpó de los vuelos y dijo que había participado en secuestros con ese objetivo.
SORPRESA
El ex marino había soprendido hoy a los jueces españoles al pedir la palabra y afirmar que respondería a todas las preguntas que se le hicieran.
A diferencia de lo que ocurrió el viernes último, cuando Scilingo ingresó al tribunal simulando un estado de semiinconciencia, tal como lo habían determinado los médicos forenses, el ex marino ingresó esta mañana a la segunda jornada del juicio oral caminando y sólo custodiado por dos agentes de policía.
La sesión de hoy comenzó con la lectura del informe del médico forense, que revisó a Scilingo esta mañana y estableció que estaba en condiciones de declarar.
Luego y antes de que comience su declaración Scilingo pidió al magistrado hacer un planteo al Tribunal, que fue aceptado.
DENUNCIA
Fue entonces cuando Scilingo comenzó a relatar y a denunciar que “hace tiempo la Armada Argentina” había querido obligarlo “a no hablar”.
“También, el capitán Jorge Godoy (jefe de la Armada Argentina) me dijo que si recordaba lo que había pasado con el traidor Jorge Devoto y que me acordara de su familia”, relató el ex marino ante el tribunal.
“También le pedí a la Armada que me enviara documentación pero extraoficialmente me dijeron que no”, comentó Scilingo y agregó que “el día 11 de septiembre de 1997” había sido “secuestrado en la avenida Callao de Buenos Aires” y que sus captores le habían dicho “que si por culpa mía había un juicio, me acordara de mi familia”.
El ex marino continuó diciendo que “en enero de 1998 a las 11 de la mañana al salir del Hotel Praga de Madrid dos señores con acento español me dijeron que había gente muy molesta con lo que estaba haciendo y volvieron a amenazar con que me acordara de mi familia”.
Finalmente, lo que dijo Scilingo es que el juez Garzón “solicitó al gobierno argentino custodia para su familia y que el gobierno no respondió”, por lo cual reclamó custodia para su familia “tanto en España como en la Argentina”. “Estoy muy preocupado que detrás de todo esto haya gente que no es normal”, aseveró.
JUICIO HISTÓRICO
Scilingo está acusado de delitos contra la humanidad, por los que la acusación pidió para él 6226 años de cárcel, aunque en la práctica el tope de cumplimiento son 30.
En la Audiencia Nacional de Madrid se ventilarán las pruebas en su contra por el delito de genocidio en concurso con 30 delitos de asesinato, 93 de lesiones, 255 de terrorismo y 286 de torturas, cometidos desde el Estado argentino entre 1976 y 1983.
Se trata de un juicio histórico porque es la primera vez que un militar argentino afronta en persona el proceso y la sentencia de un tribunal internacional.
Según está previsto, a partir del 5 de febrero será el turno de las declaraciones de las 110 víctimas y referentes que residen en la Argentina y en México quienes, a través de videoconferencia, recordarán ante el tribunal la pesadilla que vivieron durante los oscuros años de la dictadura.
Para marzo, las partes harán sus alegatos, en donde la acusación pedirá para Scilingo 6226 años de cárcel, mientras que la defensa podría cuestionar la validez de España para juzgar los crímenes ocurridos en la Argentina.
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