SCIOLI SE COMUNICÓ CON LA MADRE DE MILAGROS
Ayer, a las 16,30, el vicepresidente de la Nación, Daniel Scioli, se comunicó por teléfono con Marcela Bonato, la mamá de Milagros Girard, la chica de 12 años que perdió sus dos brazos en el accidente que ocurrió el miércoles 12 a las 22.20, cuando el colectivo en el que viajaba volcó en un acceso a Paraná.
Scioli se mostró preocupado por el estado de Milagros, y su madre le explicó que durante la mañana todo el cuerpo médico del hospital de niños le habían hecho las curaciones correspondientes.
Ante esto, Scioli se puso a disposición de toda la familia de Milagros y adelantó que enviará a su secretario privado y a su médico personal, el doctor Luis Acosta. Inclusive, éste ya realizó una llamada telefónica para interiorizarse de cuál es el estado de la nena accidentada.
Acosta es el médico personal de Daniel Scioli, y es quien lo atendió, cuando el actual vicepresidente de la Nación era motonauta y tuvo el accidente donde perdió su brazo derecho. El médico les dejó todos sus teléfonos personales para que se puedan comunicar cuando lo consideren necesario.
Por otra parte, Daniel Scioli se comprometió a buscar un espacio en su agenda para poder viajar hasta Santa Fe y conocer a Milagros.
Según Marcela Bonato, el funcionario nacional se sintió muy identificado con la historia y las secuelas que dejó el accidente en Milagros y aseguró que va a traer videos y datos de distintos centros médicos en el mundo, donde se realizan operaciones de alta complejidad, como para este caso.
Su historia
El 4 de diciembre de 1989, Scioli –uno de los máximos exponentes de la especialidad en todo el mundo– competía en el río Paraná frente a los mejores pilotos de off shore de entonces. Tras bajar de su lancha al entonces presidente, Carlos Menem, en San Pedro, con quien había hecho la primera etapa de la carrera, la butaca fue ocupada por Luca Niccolini, su mecánico, y largaron la carrera.
Del fatídico accidente, Barbero recuerda que sobrevolaba la prueba de motonáutica en un helicóptero Bell 212, de la Fuerza Aérea Argentina, para dar apoyo a los competidores. “Al llegar a Zárate se produce el accidente, que nosotros no lo vimos. Scioli se mete en un brazo del río equivocado. El corredor alemán Christian Bhuler se adelanta al primer lugar que venía ostentando Scioli, quien se da cuenta, vuelve y le imprime mayor velocidad a su lancha y quizás no advierte que por la otra orilla se desplazaba un barco carguero produciendo un oleaje bastante pronunciado, que desestabiliza la lancha, choca contra un banco de arena y da una vuelta de campana”, relata.
El equipo de rescate recibe la alerta y se dirige al lugar, Barbero se arroja al agua y el entonces capitán saca a Scioli y con ayuda de Bhuler lo suben a la proa de la lancha alemana.
“Verlo así era una cosa muy desesperante –recuerda con claridad pese a los años transcurridos–; yo me tiré para sacar a alguien del agua. Pero cuando vi que le faltaba el brazo…”. El brazo derecho de Scioli se enganchó en el habitáculo de conducción, lo quebró y traccionó arrancándolo, casi desde el tronco mismo.
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