SE AGRAVA LA SITUACIÓN POR LAS INUNDACIONES EN LOS BALCANES
Unas 10.000 personas de la localidad de Bistret y de otros seis pueblos bañados por el Danubio en el sur de Rumania empezaron hoy su éxodo para escapar de la crecida del río, cuyas aguas rompieron otro dique de contención esta madrugada.
Voluntarios y equipo de emergencia trataron horas antes de consolidar el dique con sacos terreros, pero el redoble de las campanas y las sirenas anunciaban las ordenes de evacuación.
De esta forma empezó el desalojo de las localidades, ya preparado por la población y las autoridades como medida preventiva, y se formaron largas hileras de personas que trataban de salvar sus bienes, que cargaban en carros y coches para el viaje.
A los niños y ancianos se los albergó en escuelas, hospitales, alcaldías y centros culturales habilitados para hacer frente a la situación, mientras que los equipos de emergencia desplegaron cocinas de campaña con tres comidas calientes al día para los damnificados.
Alrededor de 10.000 militares, gendarmes, bomberos y voluntarios se afanan para reforzar los diques de contención en el curso bajo del río, que en las zonas de mayor crecida aparece como un mar y superó más de 10 kilómetros de ancho en varios puntos.
Por otro lado, especialistas abrieron cinco brechas controladas en diques en distintos tramos para dirigir el agua hacia terrenos deshabitados y salvar así las localidades situadas en el curso inferior del Danubio.
Con estas medidas se quiere causar la salida controlada de 2.000 millones de metros cúbicos de agua y evitar la inundación catastrófica de varias ciudades como Galati, Braila, Tulcea y la central atómica de Cernavoda.
En las últimas 24 horas, otras 3.500 personas fueron evacuadas de la localidad de Rast, también en el sur, que fue totalmente anegada por las aguas y sólo quedó visible la torre de la iglesia.
Ante esta situación general, algunos optaron por esperar en tiendas de campaña sobre elevaciones hasta la retirada de las aguas, que por el momento avanzando en dirección al Mar Negro.
El caudal del Danubio bajó en el punto de entrada en Rumania y esta mañana se registraron 15.500 metros cúbicos por segundo, frente a 15.800 de hace dos días, pero casi supera el doble de la cantidad normal de agua para el mes de abril y llega a valores alcanzados sólo en 1895.
Conforme con los datos del Ministerio de Administración e Interior (MAI), 60 localidades ha sido anegadas, con 600 casas afectadas, de las que 115 han sido derribadas por la presión del agua.
Más de 40.000 terrenos agrícolas, cientos de kilómetros de carreteras regionales e infraestructuras económicas como el astillero Damen de Galati se han visto dañadas.
El Gobierno decretó el estado de alerta, lo que permite intervenir al Ejército para salvar a la población, utilizar las reservas estatales de alimentos y combustibles y evacuar a la fuerza a las personas que se niegan a abandonar sus casas.
Mientras, en Serbia y Bulgaria el Danubio decrece, y aunque algunas poblaciones están anegadas por el agua y otras sufren cortes de electricidad, la situación no es tan dramática como en Rumanía.
El mayor peligro de inundaciones en Serbia persiste en la provincia septentrional de Voivodina, donde la nueva crecida del río Tisa -afluente del Danubio- podría romper los diques de contención en varios puntos, especialmente entre las localidades de Zabalj y Gardinovci, 90 kilómetros al norte de Belgrado.
Curso abajo, en el tramo búlgaro, siguen inundados pueblos enteros, barrios de ciudades, polígonos industriales y terrenos agrícolas.
En distintos tramos de la ribera búlgara se ha cortado la luz y no hay agua potable, mientras que en toda la zona continúa el estado de emergencia declarado hace una semana.
Unidades de protección civil y del ejército vigilan día y noche las instalaciones de desagüe y los diques, que en muchos puntos ceden bajo la presión del agua, al tiempo que preparan evacuaciones masivas en caso de necesidad.
El punto más peligroso en el territorio búlgaro es hoy Tutrakan, donde faltan apenas 30 centímetros para que el río desborde el dique protector e inunde la ciudad.
En Vidin, donde el Danubio alcanza hoy 971 centímetros, unidades del ejército, protección civil y cientos de voluntarios refuerzan los diques día y noche y se ha instalado en la cercanía un campamento provisional que albergaría a hasta 4.000 personas.
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