SE AGUDIZA CONFLICTO EN ECUADOR: MURIÓ UN FOTÓGRAFO CHILENO
Al menos una persona murió y varias resultaron heridas anoche en Quito cuando una parte de las miles de personas que participaban de una manifestación espontánea intentó llegar al Palacio de Gobierno en esta capital para reclamar la renuncia del presidente Lucio Gutiérrez, pero fue severamente reprimida por fuerzas de seguridad.
La víctima fatal fue identificada como Julio Augusto García, de 58 años, un periodista de nacionalidad chilena representante de la agencia de prensa “La Bocina”.
García murió de asfixia a causa de los gases lacrimógenos usados por la policía para reprimir las movilizaciones contrarias al gobierno, según un informe de la Cruz Roja citado por la agencia DPA.
En tanto, en medio de una creciente confusión y una incesante ola de rumores sobre la inminente caída del gobierno, un vocero oficial citado por la agencia ANSA dijo que el presidente Gutiérrez “está dispuesto a conformar un gobierno de concertación”.
El anuncio gubernamental siguió a las denuncias de testigos que aseguraban ante las cámaras de televisión que además de un muerto, había “varios heridos”, como consecuencia de la dura represión policial.
Los manifestantes marcharon anoche por séptimo día consecutivo a lo largo de unas 15 cuadras por la avenida Amazonas, hasta donde se encuentran el Congreso unicameral y la sede del gobierno.
Sin embargo, al llegar a proximidades de la sede legislativa, los participantes de la marcha fueron severamente reprimidos por fuerzas de seguridad que arrojaron gases y lograron dispersar parcialmente a la multitud.
Pese a ello, un grupo de los más efervorizados opositores a Gutiérrez lograron sortear el vallado y se acercaron hasta 200 metros al Palacio de Gobierno, fuertemente custodiado por efectivos de seguridad.
Allí fueron fueron nuevamente reprimidos con gases lacrimógenos y al menos dos mujeres sufrieron principio de asfixia, pero testigos e incluso manifestantes se comunicaron la agencia ANSA para denunciar que hay “muchos heridos”.
Al grito de “Lucio fuera”, “fuera dictador” y con banderas de Ecuador y pancartas, hombres, mujeres y niños marcharon a pie o en vehículos particulares con dirección a la sede del gobierno, hasta que los militares y policías que custodian las sedes de los dos poderes del Estado detuvieron el avance.
Ante el cariz que tomaban los acontecimientos, el secretario de Comunicación de Ecuador, Iván Oña, formuló un llamado “a la tranquilidad y a la paz”, y anunció que “el presidente está dispuesto a conformar un gobierno de concertación”.
“El presidente hará todo lo que esté a su alcance para pacificar el país… no ganamos nada enfrentándonos como lo estamos haciendo ahora”, recalcó.
Poco antes de los incidentes, el congreso unicameral de Ecuador había postergado para hoy una definición sobre el mecanismo de elección de los nuevos magistrados de la Corte que fue cesada el domingo, lo que acrecentó el clima de tensión política que vive el país.
La postergación siguió a un acalorado debate entre representantes de la oposición y el oficialismo, quienes tras casi cuatro horas de sesión, no llegaron a un acuerdo sobre la fórmula para conformar la nueva Corte.
Esta madrugada, fuentes allegadas al Gobierno indicaron que el presidente Gutiérrez permanecía en el interior del palacio de gobierno -de donde fueron desalojados los periodistas- reunido con los altos mandos militares analizando la tensa situación.
En tanto, los distintos sectores opositores, que acusan al cuestionado mandatario ecuatoriano de haber llegado al poder con un programa populista, que cambió poco después por uno ortodoxo, de alineación con la política de Estados Unidos y los organismos financieros multilaterales de crédito, especulaba con la inminente dimisión del mandatario ante la creciente ola de protestas y la falta de apoyo a su gestión.
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