Se bajó María Eugenia Bielsa y el peronismo santafesino debe apurar un plan B
Anunció su rechazo a pelear la Gobernación santafesina por el PJ en un duro documento en el que denunció la falta de unidad partidaria.
Sin haber logrado el operativo clamor que la ungiera como salvadora y habiendo comprobado que lejos estuvo de despertar las simpatías que esperaba en dirigentes y afiliados, María Eugenia Bielsa, aprovechó la primera oportunidad que se presentó para huir de la candidatura a gobernadora ante otra aterradora certeza: ninguna proyección le auguró antes de decidirse que hubiere alcanzado (el logro para el peronismo de) un segundo puesto.
La excusa de Bielsa para anunciar su defección llegó ayer con información suministrada por la secretaría electoral sobre la inscripción de 6 alianzas provinciales y 15 distritales para competir en las Paso del 19 de abril. El inscripto por el PJ junto con otros nueve (Partido Intransigente, Partido del Progreso Social, Partido Humanista, Partido Confluencia Santafesina, Partido Solidario, Partido Comunista, Kolina, Encuentro por la Democracia y la Equidad, y Partido Frente Grande) lleva por nombre Frente Justicialista para la Victoria.
En su largo deshojar la margarita, la ex vicegobernadora había puesto, cual rockstar, una larga lista de condiciones a cumplir para aceptar la candidatura. Una de esas exigencias fue que el nombre con que el peronismo compitiera no remitiera al Frente para la Victoria.
En la medianoche del domingo cerró el plazo para inscripción de las alianzas y a primera hora de ayer la secretaria electoral, Claudia Catalín, difundió el listado de los frentes que cumplimentaron el trámite. Los que competirán a nivel provincial son: Frente Justicialista para la Victoria, Frente Progresista Cívico y Social (PS, UCR, PDP, Coalición Cívica-ARI, GEN, Partido Solidaridad e Igualdad y Movimiento Libres del Sur), Frente Renovador (Movimiento de Integración y Desarrollo, 100 por ciento Santafesino, Santa Fe para Todos, Unión por la Libertad, Conservador Popular, Demócrata Cristiano y Nacionalista Constitucional Unir), Frente Social y Popular (Nueva Izquierda, Partido Socialista Auténtico y Partido del Trabajo y del Pueblo), Frente Izquierda de los Trabajadores (Izquierda de los Trabajadores y Partido del Obrero), y Unión PRO Federal (Propuesta Republicana, Unión del Centro Democrático, Unión Federal, FE y Política Abierta para la Integridad Social).
El trámite reveló que la alianza entre el PRO y el partido Producción y Trabajo (una construcción del peronismo que ideara el extinto líder de UPCN Alberto Maguid) no se concretó.
Ni bien la información de la Secretaría Electoral se conoció, la primera especulación de la prensa y los analistas fue que el peronismo no le había llevado el apunte a Bielsa en cuanto al nombre de su frente. A las pocas horas, la arquitecta envió un extenso comunicado en el que recuerda que no es afiliada al PJ y en la se presenta como una víctima que cayó vencida ante las dificultades que le impusieran para que ella fuera candidata.
El tono del texto contrastó notoriamente con las reacciones en la dirigencia peronista, que en off ayer hizo una lectura diametralmente opuesta. Paradójicamente para muchos peronistas la única culpable de que no se lograra una lista de unidad en la que ella pudiera haber sido ungida candidata fue de Bielsa.
La ex diputada provincial (renunció a su banca peleada con la mayoría de sus pares del partido) admite sin embargo en su comunicado su fracaso de “no haber podido lograr las acciones necesarias para enfrentar una contienda con los apoyos que una candidata necesita”. .
La defección de Bielsa puso a todos los ojos sobre la figura del rafaelino Omar Perotti, quien optó por un discreto silencio habiendo extendido a modo de orden a sus colaboradores que nada dijeran. Por eso es que resultó imposible corroborar ayer la versión que circuló con insistencia en que la Casa Rosada ya había contactado a Perotti y transmitido el guiño presidencial.
Fuente: La Capital
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