“SE COMENZÓ A LEVANTAR UNA DE LAS PEORES COSECHAS DE TRIGO”
En el marco de la feroz sequía que afecta a una vasta región del área central y norte del país, Argentina comenzó a levantar una de las peores cosechas de trigo de la historia y se teme por el futuro de la cosecha gruesa.
“El mercado todavía no reaccionó ante la sequía en Argentina y sus implicancias, para el trigo ya es demasiado tarde y la cosecha va a ser un desastre”, señaló ayer un informe de la publicación especializada Oil World.
El informe impactó además en los precios de la soja, al reducir las estimaciones de producción de la cosecha argentina (que junto a Brasil reúnen la mayor oferta mundial de la oleaginosa), de las 37 millones de toneladas que había pronosticado en su última estimación, a “34 ó 36 millones”.
Respecto del trigo, es el cultivo más directamente comprometido por la seca debido a que el fenómeno comenzó a golpear en la etapa más crítica del cultivo. El rendimiento promedio, cuando se cosechó el 8,5% de la superficie sembrada, es de 15,4 quintales por hectárea.
Respecto de los rindes del cereal ya recolectado, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires señaló que, si bien el inicio de la recolección en el este de Córdoba y en el extremo sur de Santa Fe arroja rindes elevados, disminuirá a medida que las trillas avancen, ya que las precipitaciones llegaron tardíamente para llenar adecuadamente los granos.
La siembra de soja del ciclo 2003/2004 cubría el 35,5% del hectareaje total previsto para implantar este año con la oleaginosa, estimado en 13,7 millones de hectáreas en todo el país. Sobre el tema, el reporte preparado por el Departamento Técnico de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires al 22 de este mes señala que las lluvias recientes promovieron una mayor actividad en la siembra. No obstante, el relevamiento señala que los implantes siguen atrasados en casi 10 puntos porcentuales, respecto de igual fecha del ciclo agrícola previo, debido a que la falta de humedad no permite realizar las siembras en Córdoba, donde se evidencia un atraso preocupante, ya que sólo se concretaron en muy escaso porcentaje y en áreas muy puntuales alcanzadas por moderadas precipitaciones.
La sequía que afecta desde hace al menos ocho meses a provincias del norte y centro del país dejó a miles de habitantes de localidades rurales sin agua, mientras se extienden los incendios de campos y disminuyen las reservas en los centros urbanos.
La situación más crítica por el fenómeno se vive en las provincias de Catamarca, La Rioja y en el oeste de Formosa, mientras los incendios forestales, generados por las altas temperaturas y la falta de humedad, afectan a Córdoba, Catamarca y Jujuy. En La Rioja decenas de poblaciones que se abastecen de agua de represas y reservas, están en emergencia por la falta de lluvias.
Hay diferencias entre las zonas
En diálogo con CASTELLANOS anunció Hipólito Emert, dueño de cerealera Paye que “es cierto lamentablemente que Argentina comenzó a levantar una de las peores cosechas de trigo. Simplemente fue dispar por el tiempo, en nuestra zona, en el Departamento Castellanos y cuarenta kilómetros a la redonda estamos prácticamente bien. Pero al resto de otras zonas del país como Río Cuarto o La Pampa se contradice con lo que estamos cosechando de trigo en Rafaela. Igualmente esto se va a definir a fines de diciembre cuando esté terminada la cosecha”.
¿Hay disparidad inequitativa entre nuestra zona y las demás?
– “Hay extensiones de áreas muy chicas a nivel país, el fracaso está y va a ser un fracaso generalizado, simplemente que en algunas zonas va a ser catastrófico. Lo que más preocupa en esas mismas áreas es la siembra de trigo. Aquí hoy estamos esperando que llueva otra vez porque queremos terminar de sacar el trigo, sembrar la soja y no lo podemos hacer”.
¿Cómo se presenta el tema de la soja?
– “Lo que se sembró temprano de primera ya está hecho una barbaridad porque tuvimos muy buenas lluvias. Pero repito es una zona chica, por ejemplo Ceres, Selva, el límite santafesino norteño donde llovió 74 milímetros está permitiendo sembrar. En cambio hacia el oeste cambia todo, es desastroso y la gente no sabe qué hacer”, concluyó.
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