SE DERRUMBARON FUERTEMENTE LAS VENTAS DE CIGARRILLOS
Hace cinco meses, cuando las tabacaleras y el Gobierno definieron un nuevo acuerdo para aumentar la recaudación que el fisco recibe a través de los impuestos a los cigarrillos, la industria se comprometió a pasar de los $2.500 millones previstos a $3.750 millones. Y para el 2005 llegar a $4.000 millones.
La ecuación cerraba si se aumentaba el precio de los atados sin que esto incidiera en el comportamiento del consumidor. Es decir, vender más cigarrillos, más caros, para incrementar los ingresos del fisco.
Sin embargo, y a pesar de las dos subas aplicadas por Nobleza Piccardo y Massalin Particulares a sus marcas, el convenio corre serios riesgos de incumplimiento por la fuerte caída en las ventas.
En los dos primeros trimestres, por ejemplo, la baja llegó a 10%, con un aumento de precios de 13,4% y un valor promedio de la industria de $2,52, contra los $2,22 anteriores a la firma del acuerdo. En abril, las tabacaleras debían remitir al fisco $270 millones. Pero los ingresos fueron 10% más bajos que lo calculado.
Al observar que así no se aseguraba el cumplimiento de las metas de recaudación anual comprometidas por la industria, el Gobierno le pidió a las tabacaleras subir nuevamente los precios.
Y en julio pasado Massalin y Nobleza cumplieron con el reclamo. Hubo un aumento de 12%, que llevó el valor estimado de mercado a $2,80 y está causando otra caída en aportes al fisco también de 10 puntos.
Los datos demuestran que las tabacaleras no pueden cumplir con las metas mensuales de recaudación prometidas para que el Gobierno no modifique la estructura tributaria de los cigarrillos. En la actualidad, 68% del precio de un atado corresponde a diferentes impuestos.
Sensibilidad
En la industria estiman que la suba del precio ponderado y el comportamiento negativo del mercado llevarán la caída anual a 15 o 20% con respecto al 2003. Con este escenario, el convenio corre serios de no cumplirse, sobre todo porque no se considera factible otro aumento por la sensibilidad demostrada por los consumidores a cualquier movimiento de precios.
De este modo, el fisco no podría recibir los $1.250 millones de más previstos por un eventual incremento en las ventas. Es que cuando Economía firmó el acuerdo manejaba una elasticidad de 0,3 en los precios. La realidad demuestra que se quedó corta; hoy estaría en 0,6.
El convenio también establece que, a partir de la alícuota reducida de 7% del Impuesto Adicional de Emergencia sobre el valor de venta de cigarrillos, el tributo a ingresar no podrá ser inferior a 75% del mismo impuesto sobre el precio de la categoría más vendida.
Sin embargo, el retraso en la recaudación proyectada causa preocupación entre los ejecutivos sobre el futuro y las medidas que podría adoptar el Gobierno para asegurarse las metas.
Se especula con que algunos cambios en factores externos como la inflación, el valor de la nafta y del dólar o los salarios, revierta la situación. Consideran que si el dólar sigue ascendente, el contrabando seguirá disminuyendo y el sector legal tendrá más espacio para vender. También sostienen que si los combustibles y la inflación siguen subiendo, el Gobierno otorgará un aumento de sueldos que neutralizará la suba de los cigarrillos. Pero hasta ahora, se trata sólo de especulaciones.
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