SE DERRUMBÓ UN TECHO EN UN SHOPPING CONTROLADO EN ENERO
El techo metálico del estacionamiento del shopping Plaza Liniers se desmoronó ayer a la madrugada. No hubo heridos ni autos dañados, aunque 11 vehículos que estaban estacionados quedaron atrapados. El centro comercial había sido inspeccionado el 11 de enero por el Gobierno porteño, que le había cerrado tres salas de cine y el patio de juegos. El garaje, finalmente, también fue clausurado ayer.
El accidente ocurrió cerca de la 1.30 de la madrugada. Aunque aún no se confirmó la causa, la hipótesis más firme (tanto para la gente del shopping como para la Comuna) es que, por el temporal, un caño de desagüe, que corre por el lateral del techo a dos aguas y que habría estado tapado por hojas de árboles y basura, se llenó de agua. El peso hizo ceder a los sostenes de hierro de una parte de la instalación, y eso produjo que una punta del tinglado se desmoronara, torciendo varias chapas de aluminio en un sector de unos 20 metros de largo por siete de ancho.
El techo caído está en el tercer piso, el último del establecimiento. La parte que se vino abajo queda sobre la vía de circulación para bajar al piso inferior de cocheras y desde allí seguir descendiendo hacia la calle. Al garaje se entra por Montiel 57, casi en la esquina con la Av. Rivadavia. En total, el estacionamiento tiene capacidad para 250 autos, pero en el sector superior donde se cayó el tinglado hay 30 cocheras. Esa parte fue cerrada de inmediato, pero el resto del garaje seguía funcionando pasado el mediodía. Sin embargo, la Comuna terminó clausurando todo el estacionamiento, aunque les permitió a los dueños de los coches que los sacaran.
El centro comercial fue inaugurado en 1990, y funciona de 10 a 24. Como a la hora del accidente el estacionamiento estaba cerrado, no había gente ni autos circulando. Tampoco se dañaron los 11 coches que “duermen” durante todo el mes en el local por $ 90 (la hora sale $ 2). “Aunque al principio se dijo que había heridos y unos 35 coches rotos, esto no fue así. A los dueños de los vehículos desde ya que no les cobraremos y además les pagaremos los gastos que tengan por este tema”, comentó Pablo Bendayan, empleado de la firma que maneja el centro comercial, Otto Garde y Compañía S.A.. Es que el pedazo de tinglado que se venció obstaculizó la única rampa de salida de esa planta alta, por lo que esos 11 autos quedaron atrapados. Recién mañana quedaría destrabado el acceso, calcularon en el shopping.
El centro comercial había sido inspeccionado por el Gobierno porteño el 11 de enero, luego de la tragedia de Cromañón, cuando se inició la ola de controles a shoppings, boliches y otros locales muy concurridos. Ese día, los inspectores cayeron por sorpresa al Plaza Liniers y revisaron salidas de emergencia, alarmas de incendio, extractores de aire y otras instalaciones de seguridad. A causa de la inspección fueron clausuradas las tres salas de cine y el patio de juegos infantiles. En todos los casos, porque se encontraron fallas en la seguridad, como butacas que obstaculizaban las salidas de emergencia, mangueras tapadas, falta de señales y presencia de materiales combustibles en decorados. En el shopping informaron ayer que el patio de juegos ya volvió a funcionar y que en estos días reabrirían las tres salas de cine.
En aquel control también fue revisado el garaje. “Encontramos algunas pequeñas fallas, como que faltaban tachos con arena para apagar incendios con nafta o un par de luces de emergencias. Lo solucionaron en el día, no hizo falta la clausura”, explicaron en la Secretaría de Seguridad, organismo que también había clausurado, el 4 de febrero, el shopping Caballito, por fallas en varias instalaciones de seguridad.
En la Ciudad comentaron que investigarán si desde la inspección al Plaza Liniers de enero a ayer se hizo algún cambio en la estructura metálica del techo.
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