SE DESACELERÓ EL RITMO DE LA REACTIVIDAD ECONÓMICA
Luego de 19 meses consecutivos de suba, y por el freno que se observó en la actividad de la industria y en la construcción, la economía nacional registró en abril una caída de 1,5 por ciento con relación a marzo, según informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).
Pero si se compara con igual mes de 2003, la actividad subió 6,3 por ciento y arrastra una mejora del 9,8 por ciento en el primer cuatrimestre del año en la comparación interanual. Y ante las cifras positivas y negativas, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, salió a inclinar la balanza y redobló la apuesta: este año el producto bruto interno (PBI) crecerá el 6 por ciento y no el 5,5 por ciento estimado a principio del año.
Los datos difundidos ayer por el Indec corresponden al Estimador Mensual de Actividad Económica (Emae), que el organismo oficial elabora a modo de anticipo de las evaluaciones trimestrales del comportamiento del PBI.
La caída intermensual de la actividad económica (contra marzo) es la primera luego de 19 meses consecutivos de resultados positivos y se explica por la menor producción industrial. En efecto, en abril la actividad fabril cayó el 5,9 por ciento en la medición intermensual, pese a que subió el 9,3 por ciento con respecto a igual mes de 2003. Igual tendencia se observó en la industria de la construcción, que mostró fuertes reducciones de 14,2 por ciento comparando abril contra marzo.
Los datos no sorprendieron en el Palacio de Hacienda, ya que los análisis preliminares preanunciaban el declive y apuestan a que se retomará la senda del crecimiento. Para ello, subrayan que en mayo la industria recuperó avances de 11,2 por ciento en forma interanual y 1,7 por ciento contra abril.
Los técnicos insisten en sostener que durante el primer trimestre las fábricas pospusieron sus paradas técnicas y aceleraron procesos de producción para protegerse de los eventuales efectos de la crisis energética. Por tanto, en abril hubo menor actividad y ya en mayo se habría retomado el ritmo habitual.
No obstante, hay un dato que mantiene encendido el alerta: por segundo mes consecutivo la serie “tendencia”, que limpia la medición de todos los aspectos estacionales, dio cero, prolongando una declinación que se observa desde setiembre de 2003, cuando la variación fue de 1,1 por ciento, el mayor salto desde que se inició la recuperación de la economía en el tercer trimestre de 2002.
Optimismo en Hacienda
Lavagna anunció que subió del 5,5 a 6 por ciento la proyección de crecimiento económico para este año, lo que implica un incremento de 2.200 millones de pesos en el PBI.
De acuerdo con las nuevas estimaciones, el PBI a precios corrientes se ubicará entre 424 y 430 mil millones de pesos a fin de año. El ministro, junto al secretario de Hacienda, Carlos Mosse, y el subsecretario de Relaciones con las Provincias, Carlos Fernández, brindó una conferencia de prensa en la que también destacó el aumento de inversiones. “Las inversiones están llegando desde el extranjero al tiempo que están retornando capitales argentinos que estaban afuera”, dijo.
FMI: Lavagna negó cambios en las metas acordadas
El ministro de Economía, Roberto Lavagna, negó ayer que se hayan cambiado las metas fiscales acordadas para este año con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y adelantó que el gobierno deberá pedir un waiver (dispensa) por no haber podido sancionar una nueva ley de coparticipación, como se había comprometido.
“No hubo ninguna modificación, ni exigencia de más superávit, tampoco pautas para el año próximo, ni está fijada la fecha para que el directorio del organismo analice esta tercera revisión”, dijo el ministro al desmentir versiones publicadas ayer por algunos matutinos porteños.
“La Argentina le deberá pedir al Fondo que desista (esa es la traducción de waiver) de pedir la sanción de la ley de coparticipación como condición para la aprobación de la revisión”, resaltó. Lavagna se abstuvo de precisar si el gobierno deberá realizar otro pedido similar por el caso de la falta de negociación de los contratos con las empresas privatizadas. Sin embargo, adelantó que la semana próxima “estará concluida” la elección de las consultoras que auditarán los bancos Nación y Provincia de Buenos Aires, otro de los compromisos tomados con el FMI.
Por su parte, el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, se reunió ayer con los encargados del caso argentino del FMI, John Dodsworth y John Thornton, con los que analizó la marcha de los proyectos de infraestructura. El gobierno necesita el OK del Fondo para asegurarse la normal llegada de los préstamos de los organismos multilaterales para financiar esas obras.
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