SE DESCONTARÁ DE GANANCIAS EL SUELDO DEL SERVICIO DOMÉSTICO
Los que contraten a empleadas domésticas en casas de familia (no en comercios o industrias) podrán descontar las contribuciones sociales y sueldos que pagan hasta 4.020 pesos por año del cálculo del Impuesto a las Ganancias. Representa un beneficio fiscal para el dador de trabajo que podría alcanzar los 1.407 pesos por año.
La medida —aprobada ayer por el Congreso, en base a un proyecto oficial— apunta a que los patrones blanqueen al personal doméstico, ya que el requisito para tener este beneficio es que estén registradas y cumplan con los pagos a la Seguridad Social.
Ahora se espera la reglamentación para definir a partir de cuándo y de qué manera deberá declararse al personal doméstico para recibir este beneficio impositivo. Se descuenta que los patrones deberán adjuntar su comprobante de pago o el de la empleada doméstica ante la Seguridad Social, según el régimen laboral,
Como las alícuotas de Ganancias van del 9% al 35%, esto significa que, según los casos, la deducción de Ganancias podría llegar hasta 1.407 pesos por año.
Lógicamente, podrán deducir más quienes más ganan. Y quienes ganan menos del “mínimo no imponible” (entre 1.500 y 1.800 pesos por mes, si es empleado en relación de dependencia soltero o tiene cargas de familia) aunque tengan personal doméstico, no recibirán ningún beneficio impositivo ya que no están alcanzados por Ganancias.
Se calcula hay casi un millón de empleadas domésticas, a tiempo parcial o completo, de las cuales el 95% no está registrada o blanqueada. Representa el 7,4% de la gente ocupada y, según el INDEC, el sueldo promedio ronda los 260 pesos por mes, en parte porque muchas empleadas trabajan algunas horas semanales.
Actualmente el personal doméstico tiene dos regímenes laborales. Uno, aprobado en 1956, que registra a esos empleados en relación de dependencia, cuando superan una cantidad de horas semanales de trabajo. Y otro, aprobado a principios de 2000, que los asimila al régimen de monotributo, con un aporte mensual entre el empleado y el patrón de 55 pesos por mes, para tener derecho a la jubilación y obra social.
El sistema aprobado en 2000 comprende tres categorías, según la cantidad de horas semanales trabajadas del personal doméstico. Y estipula que la empleada deposita su aporte más la contribución patronal en el banco sin identificar a su dador de trabajo.
Con este incentivo, más el derecho a la jubilación y pensión y a la obra social de la empleada, se presumía que muchos patrones blanquearían a su personal. Sin embargo, y a pesar de que pasaron 5 años, se estima que hay unas 40.000 empleadas registradas bajo el sistema de 1956 y apenas 15.000 adheridas a al régimen vigente desde 2000.
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